29 dic. 2012

Se cierra el telón

No puedes fingir eternamente. Eres quien eres, no quien pretendes ser. El camaleón siempre será un camaleón. La mona siempre será una mona.
A veces el pasado dura tanto como un libro plastificado. No se destruye, si acaso, se deteriora, se corrompe, se distorsiona... Hasta que nadie lo quiere. Ningún niño lo quiere. Nunca para mejor.
No lo intentes. No importa lo que corras o si aprendes a coser, enmendar lo que algún día hiciste no está en tus manos; ... está en sus cabezas.
Siempre serás tu peor versión.

18 dic. 2012

Trabalenguas nisi

No quiso ser obstáculo
ni Muro de Berlín,
ni losa a la espalda
ni cama de faquir,
ni cuerda, ni alambrada,
ni cafeína al dormir.
Si lo fue para alguien,
si alguien lo creyó así,
si alguien no supo qué era,
no lo será para sí.

15 dic. 2012

Tardes de cine

La película volvió a omitir los créditos cuando los nuevos fotogramas, por capricho del destino y unas cuantas palabras - las ganas -, se proyectaron sin avisar. Lluvia, paraguas, los dos extraños conocidos de siempre, el beso. El beso que siempre consigue que no muera el guión. Volvieron a rodar. Quién sabe si volverían a hacerlo entre las sábanas.

11 dic. 2012

Pasadas las doce le escribió con notas de chocolate desde el cuartel. Rima insonante, armonía a través del cristal.

- Qué guapa estás.

Salieron de su trinchera. Volvieron a sufrir un nuevo bombardeo.


28 nov. 2012

22 nov. 2012

Q

Cree que no quieres que te quiera,
aunque muchas veces te apetezca.
Cree que no quieres quererla,
aunque algunos besos dejen huella.
Cree que quien quiere, quiere enteras,
no horas a todas y días a medias.
Cree que duele el hielo en letra,
más cuando en verano nunca se espera.

21 nov. 2012

Neptuno

El mar gritaba más alto que de costumbre. Sus tentáculos de ola rompían (en) la orilla con una fuerza sobrenatural. Cualquiera diría que todos los dioses se habían declarado la guerra aquella noche.
La arena se rendía ante la hiriente espuma y la playa era distinta de un tic a un tac de reloj. Ningún marinero navegaba las sombras y las gaviotas callaban esperando el amanecer.
Sólo un caminante a ritmo de prosa rompió la armonía de aquella escena con olor a sal. Con lentitud y el cuerpo vencido se aproximó a la orilla. Sus pies imprimieron pequeños surcos en la arena, firma perecedera de quien pasó por allí alguna vez, y sin quitarse siquiera aquella gabardina que, abierta, tanto se mecía a merced del viento, introdujo sus pasos en la empapada sal. Pronto el abrigo cejó en su empeño de emprender el vuelo y aprendió el arte de bucear, y el hombre continuó el camino en busca del centro del mar. Se perdieron sus piernas, se sumergió su tronco, se desvanecieron sus brazos, se evaporó su cabeza.
Nunca nadie presenció esta escena y jamás supieron que alguien descansaba entre el agua y la arena. Nadie preguntó, nadie buscó, nadie lloró.
Solo e invisible, ese alma cansada, aquella noche de luna llena, supo que su destino no quería sus pies en la tierra, y decidió rendirse al mar, a su furia y a su fuerza, al vaivén de aquellas olas que de niño le acariciaban las piernas, pero al fin fueron los dulces puñales que acabaron con su pena.

Imagen: tinerguias.com

20 nov. 2012

Catalina cuando besa

Reinaba la oscuridad en toda la estancia. Una pequeña e intrépida luz colorada era la única decidida a dar un mordisco a aquel intangible azabache. Y ella mantenía sus ojos abiertos, apuntando en dirección al techo, ignorando por completo la sinrazón de no dejarles descansar. Al fin y al cabo, no miraba con sus ojos, sino que componía la noche a través de su imaginación.
Hacía tiempo que sus labios no conocían beso, que el anhelo y la escarcha los vestía cada despertar. Tampoco cambiaban de abrigo cuando el sol echaba el cierre y todo dolía más que por dos.
Aquel día fue diferente. Sus labios vistieron de gala por unos segundos que parecieron de viento, veloces y tenues, como los aires del sur. Apenas recordaba el suave aleteo de quien recibe el beso que desea saborear por siempre, de quien siente y padece... Y en su ausencia padecerá.
Por ello no cerraba los ojos, a pesar de no encontrar nada en la oscuridad. Los sueños son inconscientes, incontrolables - se decía -. Distintos que los recuerdos. Si se mantenía despierta por siempre, nadie le impediría que su beso fuera infinito.
Pero, como cada luna, el sueño fue quien venció.



19 nov. 2012

ocirínOnírico senuLunes

Cuando era niña dibujaba conejitos y odiaba el disfraz de pirata. Aprendió a moldear flores pétalo a pétalo imitando a su madre y el deslizar de sus manos, delicadas y ligeras mariposas. Lloraba con Bambi hasta perder el aliento y construía ciudades diarias para muñecas con piernas de alfiler. 
Y aunque sigue sin gustarle el disfraz de pirata, las hojas ya cayeron por docenas y la curtida consciencia no es flexible si busca un hueco para soñar. Los hogares de cartón no son un juego y el cervatillo sufre el peso del polvo y el óxido de la edad. 
Tantos golpes esculpieron su historia como manos dispuestas a darle un empujoncito más. Pero quiere ser ella quien coja impulso. Extender sin dudar los brazos y aferrarse con fuerza al producto de aquellos cuentos que desde larva supo inventar.
Cuando finalice el trámite de la realidad.

15 nov. 2012

Farolas

En el momento en el que la calma desaparece y te dan tu primera palmadita en el culo comienzas a repartir, porción a porción, granito a granito, cada parte de ti.
Lo que te espera de sol a sol es un camino con rectas infinitas, curvas casi imposibles, cuestas amargas y más de un desnivel. Durante el trayecto, como Pulgarcito, repartes tus miguitas aferrándote a la esperanza de no perderte, de seguir el itinerario correcto y, siempre, ser capaz de volver hacia atrás si cometes un error. Goma de borrar en el bolsillo del pantalón.
Pero las miguitas no son infinitas, ni perennes, ni inmutables, ni inmortales. Al fin y al cabo, ¿lo eres tú?
Los cuervos, siempre al acecho, disfrutan de su sabor siempre que te despistas, flaqueas o el destino, inevitable compañero de viaje, tiene un antojo.
Y te pierdes, te pierden. Y los granitos, o miguitas, o pedacitos de ti nunca vuelven a ser tuyos. Con la suerte de espaldas desaparecerán para siempre. Con la fortuna de tu lado alguien te prestará sus manos - corazón tangible - para guardarlos a buen recaudo.
Yo sólo deseo que los inevitables pájaros negros no devoren la luz de los guardianes. ¿Quién quiere una vida sin luz?

25 oct. 2012

Indignación


Sé que lo que se espera encontrar aquí no son artículos de opinión acerca de política o economía. Que, posiblemente, mezclar lo que normalmente hago (divagar y escribir sobre sentimientos) con lo que viene posteriormente no sea una buena idea. Pero es que hoy la noticia de un hombre de poco más de 50 años que se ha suicidado en Granada me ha removido por dentro. Iba a ser desahuciado y, antes de verse en semejante situación, se ha quitado la vida. Tras enterarme de la noticia la rabia se me ha agolpado en las yemas de los dedos y me he lanzado a escribir (desahogarme). Lo siento si no es demasiado apropiado, pero ahí va:

¿De verdad esto se puede llamar "Estado del Bienestar"? Un país en el que sus bancos han hecho lo que les ha dado la gana, han falseado cuentas y se han ido a pique. ¡Pero qué más da! Si me arruino, el estado español, como buen generoso, me inyectará miles de millones de euros para que vuelva a salir a flote. 
- Menos mal que no tengo una frutería, una imprenta o una fábrica de tornillos, porque, de ser así, si me arruinase, no me darían ni un duro y me vería sumido en la quiebra y la ruina más absolutas. - Pensarán en los bancos.
Pero no, no son ciudadanos comunes. Son bancos. Y por eso no se les puede dejar caer. Hay que regalarles el dinero, no vaya a ser que nuestro sistema financiero (tan sólido y envidiable internacionalmente como nos quisieron vender) caiga y España con él.
Pero España está cayendo. Los españoles, que siempre hemos vivido por encima de nuestras posibilidades (somos más chulos que nadie), nos metimos en hipotecas impagables pensando que íbamos a ser siempre los reyes del mambo y que el dinero saldría de debajo de las piedras. Que el ladrillo valía lo mismo que el oro y que tener casa y coche propios era una obligación casi constitucional. 
Y sí, en eso nos equivocamos, o se equivocaron. Yo aún no he tenido tiempo de ganar dinero ni para comprar el pomo de la puerta de entrada de una casa. 
¿Pero es lógico que quienes se han cargado la economía española reciban miiiiiles de millones de euros y que, para más INRI, sus dirigentes, consejeros y demás cargos ostentados por inútiles puestos a dedo, reciban indemnizaciones multimillonarias y jubilaciones de quitar el hipo? ¿Desde cuándo alguien que HACE MAL SU TRABAJO, un trabajo de indudable responsabilidad, es premiado de esa forma?
Eso por un lado. Y, por otro. ¿No se supone que los fondos que se asignan a la banca tienen un objetivo final positivo para España? Para España, entiendo, y los ciudadanos españoles. No sólo para los trajeados banqueros (y políticos por extensión) del país. 
Si es así, entonces, hay algo que no entiendo. ¿Por qué un hombre se ha suicidado en Granada antes de ser desahuciado? ¿Por qué no se protege al ciudadano y sólo se tiene entre algodones a los malditos bancos, culpables de una enorme parte de esta situación? ¿Por qué se sigue haciendo caso a una Ley de 1909 cuando incluso la Constitución de 1978 se está quedando más que obsoleta? ¿Por qué hay más de 500 desahucios por día desde que comenzó la crisis si los bancos, además, no pueden dar salida a esos pisos porque nadie tiene dinero para comprarlos?

¿Esto es un Estado del Bienestar? ¿Un país en el que la gente se suicida porque le van a quitar su casa?
Pues yo paso del Estado del Bienestar. El Bienestar es una estafa. Y este Estado, el circo de la vergüenza.




20 oct. 2012

Oniri

Nunca pensó que las noches pudieran doler. Las estrellas son esferas, grandes bolas de fuego a millones de años luz, frías y sin afiladas puntas. Y los puñales son ángulos de infierno.
Los incisivos son los sueños. 
Imagina a quien escribe riéndose entre dientes, hilando actos imposibles donde siempre eres tú la cabeza de cartel. Quiere que se deshaga de tu personaje para sus argumentos. Que lo destierre o lo aniquile, que cree para él un final, aunque sea inverosímil, pero que no le haga compartir escena junto a ti.
Ya se antoja complicado obviarte a la luz del día, como para asumir torturas de ocho horas y un tortazo insoportable de realidad al despertar. 







Maldito subconsciente. Está infestado por/de ti. 


18 oct. 2012

Con(s)ciencia

Apenas una decena de personas murmura junto al andén. Huele a nicotina y calma inquieta, productos de la espera y del nuevo destino más allá de las vías. Una pareja de ancianos comenta en voz baja cuánto ha cambiado aquella estación desde la última vez que la pisaron juntos. Ella tiene el pelo blanco, a juego con el cabello que aún no se ha esfumado del cuero del caballero. La vida destiñe y corrompe, curte las caras, pero sólo a las almas que crecieron débiles o desafortunadas.
Hay una chica. Permanece sentada en una de las sillas de metal inmersa en un libro de Zafón. Cada 65 segundos consulta el reloj, esperando que el retraso sea un mal sueño y la megafonía grite su nombre. Cada 70 segundos, de reloj y de reojo, observa a sus futuros compañeros de viaje. Y vuelve a penetrar en las letras del ángel al que no encuentra sentido. Todo será distinto, piensa, cuando se aleje de esa niebla gris y se mude al coche dos.
Por fin el reloj se detiene. Las dieciséis y treinta y dos. Hojalata en media docena se detiene en la estación y con su libro en la mano asciende tras el resto. Paso a paso recorre el pasillo y se acomoda en su asiento. Tras echar un vistazo a su alrededor y descubrirse sola guarda su libro en la viajada maleta y se dispone a pensar. Debe ser sincera, por algún motivo esas frases no cobran sentido para ella.
Pronto llegará a la conclusión de que ha intentado robar un sueño. El del ángel no es su anhelo, los ángeles no visten rojo interno. Y ella, desde hace ya tiempo, sangra rota y execrable muy adentro.
Su cabello se rindió al blanco y nunca supo cuándo dejar de llorar.


17 oct. 2012

eclosión de negro

Fíjate si soy egocéntrica, que creo que el tiempo llora conmigo. ¿Sabías que si te rindes al sueño con los ojos ahogados, te despiertas del mismo modo y el cielo te mira con ojos de manantial? A mí me ocurre. Los elementos vibran conmigo. A veces temo que se desencadene un terremoto - explosión de rabia contenida - cada vez que reviento por dentro. 
Lo sé, me dejé dominar por cuervos negros. Me han perforado los ojos y han desgarrado entre atronadores graznidos mi corazón. Ya no sé querer. Ni sé cómo dejar que me quieran. Mi coraza se ha vestido de plumas negras, que contagian todo cuanto oso tocar. Intenté despojarme de ellas, ignorar su aspereza y su olor a podredumbre, pero cuando has caído tan profundo ya es imposible reflotar. Toneladas de plumas y cadáveres se corrompen hasta consumir lo poco de mí que conseguí salvar. Me envenenan tanto que mi lengua me quema, que los pensamientos se agolpan y sólo logran escapar aquellos que hablan de dolor, de reproches y de penas. Mentiras muchas de ellas, pero más fáciles de rememorar que las verdades que fueron fresa, mañanas de sol, tus manos seda, que inmovilizan las neuronas cuando pretenden avanzar. 
Pido perdón por haber espantado a la primavera.


Ilustración de Lorenzo Mattotti

16 oct. 2012

Al paso

No me mires de esa forma. Mírame con los ojos fijos, como cuando enmudecías tras el cristal. Quiero desempañarlo infinitas veces, con pañuelos de flores de invierno o con trapos turquesas en flor. No me importa el cómo, sólo sé que no me imagino una mañana sin buenos días, ni noches sin tener derecho a echarte de menos en una cama de noventa. Pero desde pequeña me recuerdo que la vida no se conforma de aquello que osamos desear. Posiblemente esté programada para vagar eternamente entre signos de interrogación. A encontrar simples brazos en el inmenso cajón de los abrazos. A desempañar únicamente el cristal de mis gafas de cerca al ver Amelie por trigésimo séptima vez.

Y, algún día, me gustarán los gatos.

Retina

En ocasiones los mortales cambian, aprenden o desaprenden, y se convierten en alguien inesperado, asombroso, una nueva unicidad; para bien o para mal.
En otros casos, la mutación no existe, simplemente nunca fueron como nuestra mente caprichosa nos apremió a imaginar y, únicamente, tenemos que soportar el dolor de abrir los ojos, putas cómplices de la oscuridad.


¿Y si lo que toca es reconocerse a uno mismo? ¿Cómo se giran los ojos hacia dentro?

8 oct. 2012

Estanque

Alicia salió de casa aquella tarde con la mirada más apagada que de costumbre. Pensativa, ni siquiera se despidió del portero, quien sí le regaló una sonrisa como cada ansiado viernes. 
Salió a la calle y el viento sacudió su pelo. Pelirrojo, enredado fuego. Y la tímida pero molesta lluvia se unió a las lágrimas que se agolpaban en el cristal. Ningún día olvidaba guardar las gafas cuando llovía. Pero ese día no era uno más. 
Caminó entre las paredes de ladrillo y el ahogado grito de la ciudad. Sus piernas decidieron conducir su robótico cuerpo al parque en el que de niña descubrió infinitos juegos y qué era eso de besar.
Se tendió sobre la hierba y, empapada por dentro y por fuera, cerró los ojos y se dejó acariciar por aquellas pequeñas dosis de mar. 
No supo explicarse cómo había llegado a aquel punto. Uno de tantos diminutos e insignificantes momentos de su vida, pero con un poder de absorción tan abismal que percibía flaquear sus últimos murmullos de energía.
Sentía que nunca antes había experimentado esa sensación. ¿Alguna vez se había convertido en tantas cosas y en tan pocas a la vez? Recordaba aquellas promesas que en voz alta se hacía.
- Yo siempre seré valiente. - solía decir.
Y se peinaba una trenza a un lado o se pintaba una uña de cada color. A menudo elegía un amante y, como una mantis, engullía su recuerdo incluso antes de que las sábanas se deshicieran de su olor. 
- Siempre seré libre. Siempre decidiré yo.
Y así olvidaba tactos, voces, labios y sensaciones. Rechazaba abrazos. Los brazos eran las sogas que impedían la libertad. Y ella quería volar. Convertirse en alguien grande. Un ser excepcional a quien muchos admirasen, algunos amasen y un puñado de mortales incluso llegasen a odiar. 
¿Y qué era en aquel momento? Solamente una loca tendida entre un verde perenne y cientos de insectos empapados que podían verla llorar.
No era libre. No del mismo modo. Y ya no quería serlo. 
¿Dónde había quedado su idea de libertad? 
En dos brazos que pudieron ser sogas, pero que se vistieron de seda para despistar al miedo. 
Y ahí estaba el problema que le quitaba el sueño. Se rindió a la seda, que se enganchó a su cuello, a su vida y a su futuro incierto. 
Pero los gusanos de seda, aunque frágiles y aparentemente indefensos, son listos y hábiles, y supieron alejarse cuando volvió a salir el viento. Fue desde ese preciso momento, cuando Alicia cada tarde salió al encuentro de las gotas de lluvia y del frío de invierno, esquivando al futuro y besando al miedo, sin quitarse las gafas, para no poder verlo.


El beso de la muerte, Cementerio de Poblenou, Barcelona.



3 oct. 2012

Aceleración inconstante

El segundero marca el compás de los engranajes de esta montaña rusa. Cada tic es una gran cuesta, cada tac una estrepitosa caída. Y, cuando reacciona el minutero, un looping es capaz de hacer cambiar el vagón de sentido. Aunque la dirección es constante. Más distante o más cercano del destino 1 ó 2, pero siempre en el mismo raíl. Factor común indeleble. Pero tantas variables e incógnitas, que hasta el mejor de los ingenieros se llevaría las manos a la cabeza.



"Los discursos inspiran menos confianza que las acciones", Aristóteles.

29 sept. 2012

Pantones

He cogido mis pinceles, los de punta fina y suave. Sin guantes me dispongo a crear mi escenario para hoy, y mañana, y hasta los límites donde la caducidad nunca soñaría llegar. Porque no hay límites, no para quienes no creemos en las palabras negras.
Mi paleta de colores es infinita. Lucho para que los días en blanco y negro sean excepciones en el calendario. Difícil... No, esa palabra tampoco existe.
Mis trazos nunca fueron limpios pero, aunque lejos de ser perfectos, me aventuro a darles vida cada vez que la mía se queda sin sal.
¿Guardas en tu cajón de los sueños alguna reposición infinita? Si lo haces, supongo que ya te has percatado de que, por mucho que esos pasajes se repitan, no se traducen a realidad.
Pues eso mismo me ocurre a mí con mis cuadros. Cuántas veces habré tintado lienzos con formas de sofá y brasas, con mantas y almohadas y mi cabeza sobre tus rodillas. Pero da igual. Esa imagen sigue inerte, inmóvil, inanimada.
Podría desesperarme, tirar la toalla y resignarme a la vida en blanco y negro. ¿Sabes? Para eso no me han hecho.
Llámame inocente pero, ilusión perenne, yo nunca dejaré de pintar.

15 sept. 2012

Sobresaliente

A veces la vida arroja a tus pies paquetes cargados de besos y sonrisas. De ojos brillantes e inocentes, esperando la respuesta a esos abrazos infinitos que saben a chocolate y fresas. Endulzar los días parece complicado, se antoja complicado, lo sé y lo sabes, pero, en ocasiones, es posible que la gélida roca permita pasar la luz. Aunque tú no puedas verlo y yo lo imprima en un deseo. Sobresaliente.

13 sept. 2012

caperucita

La pena es una tela que engulle los porqués.
No preguntes. No insistas. Ya nada es lo que fue.


- Lo que fue.

- ¿Qué fue?

- Se fue.

- ¿Por qué?

(...)

- Por la puerta grande. Escogió el rojo sangre.

- Y no fue la primera vez.


Enredaderas

Solía imaginar el futuro.
Ese recuerdo que aún no existe, pero en el que siempre pinta primaveras.
Y es que desde micra tuvo un problema.
Le gustaba imaginar las almas como ella quería que fueran.
Esculpir a cada individuo bajo la perfección de su sesera.
Y siempre, al esfumarse el futuro, el otoño es quien espera.
Las estatuas son de corcho y las mariposas son quimeras.
Las manos son de humo y los besos de infernal cera.
Los demonios, cada noche, salen de sus cuevas.
Y carcomen lo que un día fue esperanza y fue poema.
Y es que hasta entonces no supo dónde estaba el problema.
Eran los brillantes que adornaban su diadema.
Reflejaban tanta luz que impedía que nadie viera
Que tras esa gran coraza esperaba una pequeña
Niña aún asustada que vagaba por la Tierra.
Que sólo había encontrado falsas flores y maleza
Y que había desperdiciado grandes litros de tierra fresca.
Cuando supo todo aquello sucumbió, marea eterna
Y hoy la recuerdan los niños cuando se sientan en aquellas piedras
Donde suenan constantes las aguas aunque nadie pueda verlas.

2 sept. 2012

Mundos

Intentaban borrar, una a una, las líneas de la carretera. Beberse el aire para que ese espacio inútil y punzante desapareciera. Cuando lograban evaporarlo, la imaginación moría en la última cuneta. Sus bocas no se rozaban como cuando les rodeaba la piedra. 



(Tiempo - Espacio)
(Dolor - Cariño) 




Le envió corazón en mano y con la mente como testigo:
"No hay nada como no estar juntos para querer estar contigo"


1 sept. 2012

Diario

Recuerda cuando alimentábamos gatos con sobras de un festín y te enorgullecía caminar entre los verdes de tu cosecha. Por aquel entonces el lunes se dormía con CSI y la chimenea iluminaba las sobremesas.
Recuerda cuando no me conocías, cuando creí ser pluscuamperfecta. Cuando en las noches no cabía dormir y se colaba en tu colada mi camiseta.

A veces imagino que tejo canciones con los versos que pululan en mi cabeza. Si supiera cantar los gritaría. Como no sé los susurro a escondidas antes de quedarme dormida. Buenas noches, peores días.

27 ago. 2012

Tormenta de verano


Puedes enamorarte de la lluvia aunque padezcas adicción al Sol. 


No intentes resistirte a las enredaderas de agua, a la humedad que te empapa los huesos, a los resfriados perpetuos ni al dolor. Aunque aún no lo creas, encontrarás el placer en vestir pañuelos, en no conciliar el sueño y en que sólo te importe a ti.
No importa cuánto luches contra ello, ya eres presa de su celo; niña de pelo eterno, pronto echarás raíz. 

24 ago. 2012

Madera

Era primavera y encontré una caja entre toneladas de basura. Preciosa, hermosa, parecía pronunciar mi nombre. Aún estoy segura de que así fue.
Decidí llevarla conmigo. Me afané en limpiarle el polvo y procuré limar sus imperfecciones. Con una lija hice su tacto más agradable. A mi forma, a mi gusto, a mi imagen.
No me importaba no ser capaz de abrirla. Me gustaba tanto la cajita... Quedaba tan bien día tras día en mi estantería...
Pero llegó el verano y en mi maleta no cabía. Dejé de dar un beso cada mañana a una de sus esquinas. Y comencé a preguntarme qué escondería. Por qué se negaba a abrirse y mostrarme qué contenía.
Las preguntas y las dudas tiñeron el día a día. Y el peor de los dilemas fue qué hacer si no se abría.

Historias

Alzó la cabeza al sentir el leve roce del algodón en sus piernas. Era ella. Vestía aquella falda que tanto le gustaba y que se ponía para él un par de domingos al mes. Por eso la quería tanto, porque los pequeños detalles nunca se guardaban bajo llave, siempre revoloteaban entre sus manos y días.
Cuando miraba en sus ojos se sentía grande, fuerte y poderoso. Llenaba su corazón de energía y se proclamaba el hombre más afortunado en el mundo. Disfrutaba de esa mujer que tantos deseaban, pero que decidió regalarle, a él y no a otro, su sonrisa.
Y es que era tan bonita - pensaba cada vez que observaba el perfil de su mejilla y aquellas pecas revoltosas que recorrían su naricilla.
Detuvo de pronto sus pasos. Se aferró a su cintura y besó con pasión sus labios. Quién podría dudar de su amor si cuentan que ni el infinito fue capaz de separarlos.


22 ago. 2012

Almohada

Sólo nos encontramos por lo cómodo de tu hombro. Porque es impermeable y huele a cajón.
En negros en la mente, cuando buscas el Sol y las nubes son más fuertes, cuando las olas te empapan y te lleva la corriente, acudo a ti sin pedir por favor.
Y hoy no vengo a implorarte ni a ahogar mis arranques, vengo a que me arropes mientras duermo si, cuerpo en sueño, decido desnudarme. Mañana te lo agradezco con un poema de los de antes y un hombro ligero y nuevo, para que no te canses.

12 ago. 2012

12 de agosto

Guardo un puñado de recuerdos de mi infancia. La memoria no es lo mío, aunque no es necesario ser capaz de recrear cada momento de la vida para poder afirmar que se fue feliz. Y yo lo fui. Mucho. Tanto que en algunos capítulos creí morir por no espantar la risa.
Sonrisas muchas y desencadenantes tantos... Algunos fueron instantes fugaces, circunstancias puntuales que se imprimieron como anécdotas en mi historia. Otros, perennes - o eso llegué a pensar - sonrisas que acompañaron mi recorrido. Hasta que caducaron. Y un pedacito de mí, para siempre, se fue con ellos para descansar vencido.
Los envuelvo en una nube de besos. En piel cálida de manos que un día se despidieron, pero que jamás llegarán a separarse del todo. Sujeto el hilo de voz con fuerza.
Ese día me viste guapa y sí, me vestí con las olas con las que tú tantas veces disfrutaste vestido.


6 ago. 2012

Sábanas de humo

A veces las camas no sirven para soñar con mañanas de vida, sólo con pesadillas de hoy. Quién sabe cuántas sonrisas pueden surgir de un cuerpo que no es más que un suspiro, pero que se niega a desprenderse de todo aquello que fue.
De pequeñas porciones de vida pueden surgir torrentes de luz, aunque se coman la pila de unas vueltas de reloj.
No merece la pena destrozar las mejillas a base de sal cuando el destino decide ser inevitablemente nefasto una vez más. Pero cuál es la fórmula para no perder otro fragmento del corazón y dejar de preguntarse: ¿Por qué eres tan puta, vida?

19 jul. 2012

Días y colores

Brilla el Sol desde muy temprano y calienta, calienta fuerte. Sé que lo sientes igual que yo. 
Alguna fina nube borra el tinte del cielo inmaculado, como la distancia que se interpone entre tu mano y mi mano. Pero el vapor desaparece como los kilómetros. 
Tras escribir este puñado de días que nos separan de ser libres momentáneos, los rayos perennes acompañarán nuestros pasos, costas y valles de algún paraje lejano. Y lanzaremos al mar, con un gran candado, todo lo que nunca debió ser pintado. 
Yo llevo un cuaderno, páginas en blanco, y lápices de colores para que, como más nos guste, podamos llenarlo. 


13 jul. 2012

Sinfin

Tras el beso que firmaba el fin, la historia continuaba. Dos secuelas independientes, de las que sólo los protagonistas conocían la verdadera trama.
Ella se acostó entre flores y plumas; él retó a las estrellas, que creyeron ser más rápidas.
Ambos fueron conscientes de que los finales siempre arrancan; pero cuando unas horas agonizan, infinitas más largas ya están preparadas.
Acabó el día sonriendo a sus manos, que nunca estuvieron tan relajadas.

11 jun. 2012

Hasta cero y desde cero

Cada día observa una nueva cicatriz. Dibuja en azul una línea y perturba un nuevo pedazo de su cuaderno de contar. Esas hojas que le recuerdan que dejar de marcar está lejos, que pedir un abrazo es desperdiciar un deseo y que tal vez se olvide de qué es eso de besar.


Pero no, los días a veces vienen envueltos en papel de regalo. Ahora espera, en pleno junio, a sus propios Reyes Magos. Este año ha pedido lápices de colores y una goma de borrar.

7 jun. 2012

Pintor de espejos

Bajo la tímida luz de una bombilla cansada le musitó que dibujara lo que sus dedos le pidieran. En silencio, alzó levemente la cabeza y fijó sus ojos en ella. Era la de siempre, pero se sintió como quien escucha una canción por vez primera. No era capaz de tararear sus rasgos, ni de entonar las ondas de su cabello. Y él quería dibujar para ella el retrato más perfecto.


Cortó el cordón entre sus miradas y observó el pequeño pedazo de papel, aquel día tan grande como el mundo entero. Sujetó con fuerza el lápiz y cerró los ojos para dibujar sin miedo. Segundos después, ella lloró ante un espejo en blanco y negro.

23 may. 2012

Eclipse

Ella siempre escribía cuando el cielo estaba nublado. Escogía el mejor sillón y apoyada en un cojín recogía cada una de las lágrimas del abecedario.

Esto ocurría, sobre todo, cuando el teléfono comunicaba. A veces ciertas palabras suenan como los pitidos de quien no contesta porque no quiere decir nada. O no puede, quién sabe, a veces pensar cuesta más que unas cuantas docenas de papel hecho sábanas. Querría borrar de un plumazo los kilómetros de distancia y tirar a la basura tantas noches de nostalgia. 

Se durmió lápiz en mano aquella noche cerrada y nunca nadie, aunque saliera el Sol, se atrevió a despertarla.

Chaplin

A quién se le ocurre pedir peras al olmo cuando ni ha dicho adiós el invierno.
Tener la piel áspera empuja a desenvolver cosas con la etiqueta del arrepentimiento puesta. Y tan visible antes de hacerlas nuestras... Una vez libres se imprimen a fuego en la historia y no existe borrador. No hay retorno sanador, señor Nietzche, sólo consecuencias infinitamente repetidas en escala de grises. Dicen que vuelve a llevarse el cine mudo.

Viaje a la luna, de George Méliès 

19 may. 2012

Agrio

Busqué la receta del plato más exquisito. Donde el imposible fuera el más mínimo error. Pero nunca es suficiente, el perfecto siempre está en la escala por encima del hace un año hoy. Y buscando burlarme de los imposibles, me di cuenta de que el imposible era tu buscado yo.

Maurits Cornelis Escher

15 may. 2012

Sisí

Siempre vivo cuando sonríes, cuando el Sol no descansa y las nubes no lloran. Pienso... si alguna vez el calor será capaz de no pedir vacaciones al viento. Si llegará antes de que pierda el tres el momento en que la balanza al fin se equilibre y no haya curvas ni ningún andén. Si juntos conoceremos el fin del mundo o puede que coincidamos, vestidos de conocidos extraños, empuñando un café.


Y si mañana, y si algún día, y si entonces...El si es sí y es ahora... O cuando puedas. 
Te espero en el andén de siempre. 
Para que me reconozcas, iré vestida con la sonrisa de a veces, pero con las ganas indelebles.

13 may. 2012

Q

Querer es disfrutar al mismo compás, aunque la vida obligue a caminar siguiendo acordes diferentes. Escribir la misma historia, aunque varios capítulos seguidos no se cierren con el mejor final. A pesar de todo, la firma será de dos.
Es abrazar desde la distancia, enviar besos a través del aire y secar lágrimas usando la voz. Aprender qué exige esta nueva manera y, como quien prepara una buena receta, querer que no exista un resultado mejor.
Es un todo por un nada. Es un pedacito de sol cuando la niebla no levanta. Es un dos a la infinito, es un infinito que lo vale todo y no debe costar nada.

9 may. 2012

A veces se sueña sin soñar

Si pudiera elegir, escogería entenderte siempre y que no existan más silencios que los que nos invadan al quedarnos mudos de tanto querernos. Haría eternos tus ojos risueños y esa lengua traviesa que me confirma a kilómetros de despedida que todo va bien. Grabaría para siempre las promesas de futuros llenos de ti y de mí, de ese nosotros entre Lunas y Aguas y, quién sabe, puede que sobre el suelo de algún cálido país de África.
¿Conoces alguna sensación más hermosa que la de recordar lo que significa "felicidad"?

7 may. 2012

Mi flor

No puedo evitar echarte de menos. No es tan fácil cerrar los ojos con una sonrisa sin un beso tuyo en la nariz y sin que las sábanas caigan suaves de tus manos para reposar durante horas sobre mí. Te pediría que me arropases una noche tras otra hasta el fin del infinito, que te sentases en el borde de mi cama para preguntarme cosas que puede que jamás te confiese, pero que sirven de excusa para tenerte ahí. Si hiciera una lista de deseos, el primero sería verte feliz eternamente, porque no conozco persona en el mundo entero que lo merezca más que tú. Soportas el peso de la vida entre tu delgada espalda y tu inmenso corazón, ése que quiere más que ningún otro y que se rompe tantas veces como lágrimas se derramen a tu alrededor. Delicada como una flor, puede que por eso cuides a las tuyas con tanto mimo y crees selvas inmensas donde sólo reinaba el marrón.
Sonríe, mamá, sonríe a la vida, sonríe al mundo, y si tú sonríes, sonrío yo.

4 may. 2012

Aes

Sigo sintiéndome extraña,
siguen pesando las taras,
sigo esperando a que salgas
y des un impulso a mi espalda.
No te pediría nada
si no fuera porque fui gata
y ahora mis uñas no matan
ni arañan la hojalata.
Arranca el arnés que me ata,
deshazte de insectos y ratas
y haz que mi corazón lata
al ritmo al que tú lo batas.

30 abr. 2012

sinsol

Despertó aquella mañana y con ella una sonrisa de plástico.
Tres, dos, uno. 
Sus ojos se abrieron y con ellos llegó el rictus a sus labios. 
Mundo real donde ser feliz se cobra caro 
y ella parece no tener ahorros para saborearlo. 
La verdad es que hoy el cielo está de nuevo nublado. 
Ya tiene una útil excusa cuando una lágrima se precipite al vacío desde sus párpados. 
El esfuerzo pierde sentido cuando la recompensa sabe a vino del malo. 
Si pudiera prescindir de la perfección y de las puntillas de ambos lados,
del resquemor y de los problemas que a veces son infundados.
Si pudiera fabricar besos y bañarse a diario en abrazos
desdibujaría las nubes de humo y sacaría el algodón de su saco,
volvería a sonreír sin motivo y no importaría que estuviera nublado.
Pero las esperanzas no dan a luz a los deseos o relatos,
sólo hurgan en la herida de lo que siempre se ha anhelado
y demuestran, día tras día, que es peor soñar viviendo que vivir soñando.


18 abr. 2012

Indignación



Mis entradas, normalmente, contienen prosa o intentos de poesía y cuentan alguna que otra historia más o menos alejada de la realidad o de la ficción. Hoy, con vuestro permiso, cambio el tono radicalmente. La actualidad me obliga y hemos llegado a un punto en que la sangre me hierve. Toda opinión será bien recibida, por supuesto. Ahí va mi desahogo de hoy: 

Me da igual que el Rey no pagara su matanza en Botswana y lo hiciera un empresario saudí. No creo que el problema desaparezca al saber que los españoles no pagamos el asesinato de un elefante ni las vacaciones de Don Juan Carlos. No desaparecen ni el descontento, ni la indignación y, mucho menos, la crisis y las familiar que sudan sangre para llegar a fin de mes. No desaparece la sensación de que todos somos gilipollas, cuando no somos capaces de encontrar una trabajo con unas condiciones que merezcan mínimamente a pena y, supuestamente, esto al Rey le quita el sueño, pero luego vive la vida asesinando animales como en la Prehistoria y con actividades que forman parte de un largo etcétera. 
Por otro lado, me gustaría saber qué hay exactamente detrás de cada regalo, tenga piel de elefante, esté recubierto de piedras preciosas o se sirva en plato de porcelana. Y me gustaría que lo que se valore es el ejemplo que aporta una Institución meramente representativa como es la Monarquía. Publican sus presupuestos porque dicen que quieren ser una Institución transparente, cuando la información es vaga y poco concreta.
 Además, se dice que la existencia de la figura del Rey se ve justificada con su labor diplomática, con que favorece a la imagen de España... ¿De verdad? Pues, lo siento mucho, pero esa imagen de España no la quiero para mí.




11 abr. 2012

Bucle

No soy capaz de enumerar las veces que las letras se imprimieron solas a base de tinta con sal. Casi tantas como las noches en las que estuviste presente únicamente tras un cristal. Y el bucle no se detiene ni se tiñe de coral, los punzones nunca duermen ni se cansan de arañar. A veces se esfuma la meta si huele a felicidad.

9 abr. 2012

Creo

Todos cometemos errores. Actuamos sin pensar en las consecuencias y exprimiendo la libertad que nos pertenece. Somos inmaduros, inconscientes... Y escribimos capítulos en nuestras vidas que, tal vez, si pudiéramos, preferiríamos borrar. Pero el tiempo transforma a las personas. Los años enseñan, pesan e, incluso, duelen. Nadie es el mismo que algunos años atrás, para bien o para mal. Por eso, no creo en los juicios infinitos ni en las condenas defendidas por quien no conoce a quien las sufrirá. Creo en las segundas oportunidades, en que quien no supo querer probablemente ya sabe y que quien más se equivocó ya es un maestro de rectificar.

Punto difícil seguido

Ya no sé cómo explicarte que quiero estar a tu lado si no es dándote la mano e invitándote a pasear. Que no es la misma persona la que quiere compartir tus pasos que la que anduvo su camino o lo tiñó de divagar.
Que la soledad ya no es mi amiga, que ya son muchas espinas las que sola no puedo quitar.
Por eso te suplico que me rescates de esta sima, espantes los sueños en ruinas y, si aceptas, hoy y hasta que enmudezca quien firma, te llevo conmigo a bailar.

4 abr. 2012

Vida

Qué difícil es vivir siempre en una montaña rusa que parece que en la cumbre nunca se va a desengrasar.
Si la inercia, simplemente, dejase de empujarnos en la misma dirección...

24 mar. 2012

sin nudo


Igual que te creo te destierro. Génesis y Apocalipsis en un puñado de líneas. Lo absurdo de escribir cuando no se tiene nada que decir.

13 mar. 2012

Otra vuelta

Cuántas veces la vida inicia nuevas partidas. Reto tras reto; truco o trato; piedra, papel o tijera; y vuelta a empezar. Parece que nunca podrá ser más difícil. Que no existe ciclo del agua cuando se trata de lágrimas.
Mentira. La vida es perra, muy perra. Fiera y carroñera. Pero la domaremos, una vez más, te lo prometo.

12 mar. 2012

Felices felicidades

Experiencia y primaveras cargadas a tus espaldas.
Caminar se hace más duro cuando el diario se escribe con lágrimas.
Sufrir es tu condena, más que nadie, nunca nada.
Pero se sufre porque se quiere. Y tú lloras porque amas.

Piel de seda y carácter de lana.

Quién imagina un mundo sin ti, sin tu sonrisa y sin tu manta.
Sin recorrer pistas de hormigón buscando la meta en la que esperabas.
Sin bocadillos bajo el sol y tardes de juegos de palabras.
En la vida jugaste tus cartas. La partida ya está ganada.

Sólo espero que soples velas hasta que a mí me cueste contarlas.



Multitud

Dio el último trago a su soledad, entre sus manos en forma de copa de vino. Y prometió a su acompañante que no volvería a beber. Qué más daba, si nunca había testigos.

8 mar. 2012

Reina

Nueve meses más veinticuatro horas para esculpir un ser más. Para engordar la lista de sonrisas en días como hoy y de sonrisas propias en hojas de calendario como las de mañana, hace un año o dentro de un mes. Elegiste darme la bienvenida sin pedir permiso al mundo, regalarme cinco sentidos para disfrutar y sufrir la vida y no descansar un solo día en tu afán por llenarme de algodón el corazón. Ya sabes... En el paquete, junto a aquella ranita, apareció la tara de quien se queda con la boca seca - y las pupilas - al relatar alguna emoción. Sí, la boca seca, pero si no hay sonidos buenas son las letras, y ésas son parte de este todo tuyo que es mi yo. Por eso, mujer más increíble del mundo, me falta tinta y más aún días para hacerte sentir como te siento yo: del mundo entero La Mejor.

2 mar. 2012

Surrealismo

Nuevo día sabido caduco y legañas de los residuos de la noche. 

Cientos de descensos retorcidos, 
sólo con piel adheridos, 
cintas de raso, debajo alquitrán.
Miles de individuos, 
en algún tiempo conocidos, 
pendientes de aquellos hilos 
que invitaban a jugar.
Un ladrón o un asesino, 
cuchillo de enorme filo. 
Murillo se cuela frente al cristal.
Y tu yema escoge un destino. 
El cuello de tacto fino. 
La azafata que supo ganar.
Mientras yo bailo y no coordino. 
Pasos tristes y anodinos. 
Decides dejar de jugar.

Salvador Dalí, uno de los máximos exponentes de la pintura surrealista y del arte más onírico, posa para el fotógrafo Philippe Halsman en esta estrambótica instantánea de 1948. 

28 feb. 2012

brocha



- ¡Cuántas pinceladas!
- No tantas. Esta esquina al pintor se le olvidó.
- ¿Por qué no te fijas en lo que hay, en lugar de en lo que no?
- Porque yo busco todos sin casis, para casis en todo ya estoy yo.

22 feb. 2012

De nuevo

Es cierto, amigo, que te tengo abandonado. No hay una micra de mentira en que hace tiempo que no sabes de mí. Puede que sea una mala señal, que la inspiración haya elegido otro dueño o que cayera rendida tras la incesante batalla con la pereza. Tal vez seas otro proyecto, entre tantos, que doy a luz en un impulso y luego abandono en la puerta de cualquier iglesia. Pero no. No es nada de eso. Simplemente decidí detener mi tiempo. Invertí mis días en des-esculpir estatuas y catedrales por pueblos de lluvia y viento. En ascender peldaño a peldaño hasta escuchar el tañer de las campanas de lugares donde la extranjera era yo. En acelerar el paso para no soltar la mano que lleva ya varios cientos de días escribiendo junto a mí, aunque a veces no quiera. Y, querido hombro abierto veinticuatro horas, te contaré con detenimiento todo lo que aprendí. Pero eso será en mi próxima visita. De momento, descansa de mí.

10 feb. 2012

Abono

Se marchita. Es el fruto de la humedad parásita. Dormida, espectante.
Brotes confiados resurgen algún lunes, empujados por el recuerdo de lo que, probablemente, nunca fue.
Entonces despierta. Lumia indómita. Y ahoga a los dispares con la banda sonora del rechinar de un tenedor.
Y a pudrirse otra vez.

27 ene. 2012

pasado


Con un nudo en el estómago y un par de lágrimas a punto de inmolarse se repetía en silencio: 
- ¿Tanto debe doler buscar la felicidad?
Y con el rostro húmedo y una sonrisa en los labios, el mundo arrojó la pluma durante aquel abrazo.

15 ene. 2012

escribir


Podría callar. Sonreír y callar. Echar el cerrojo a la puerta de mis oídos y, simplemente, callar. 
O podría desatornillar esa membrana que distorsiona, como esos aparatos que te disfrazan la voz y la visten de pito o de ultratumba. 
Y entonces despertaríamos sonriendo, como hasta ahora, pero los besos sabrían a sol infinito, como no siempre.
Seguiría comprándote crema de ayer para endulzar las mañanas y tejería nuevos guantes a diario si eso sirviera para deshacernos del frío. 
Podríamos escribir una historia que nunca nadie haya imaginado, como hasta hoy. De ésas que parecen estar condenadas a perecer en un agujero negro tras pudrirse en las bocas endiabladas de personajes sin narración propia. 
Calentemos las manos, porque es el momento de que las teclas comiencen a sonar.

13 ene. 2012

basura

No soportaba más las náuseas. Maldito hedor inaguantable... Con cada vez más fuerza, emanaba desde la raíz. Podía notar cómo se escapaba el veneno hacia el tallo. Torrencial, imparable, implacable. Era cuestión de tiempo. Lo sabía. Aunque desde su inevitable estatismo hubiera soñado tantas veces con lograr ser más fuerte. Poco a poco se fue pudriendo. De abajo hacia arriba. De grande a pequeña, a mustia, a consumida, a muerta... a reducirse a una repugnante fuente de peste contagiosa. Ahora espera a que, de una puta vez, caiga la última hoja.

7 ene. 2012

2 ene. 2012

pasenturo


Mis tacones favoritos y a perfilar nuevas casillas,
todo castro nació con el morir de alguna tiza.

Llegas al doce, un brinco y reinicias.
- El dos. Febrero - 
Desde entonces y para quién sabe; pero tanto querría...