23 may. 2012

Eclipse

Ella siempre escribía cuando el cielo estaba nublado. Escogía el mejor sillón y apoyada en un cojín recogía cada una de las lágrimas del abecedario.

Esto ocurría, sobre todo, cuando el teléfono comunicaba. A veces ciertas palabras suenan como los pitidos de quien no contesta porque no quiere decir nada. O no puede, quién sabe, a veces pensar cuesta más que unas cuantas docenas de papel hecho sábanas. Querría borrar de un plumazo los kilómetros de distancia y tirar a la basura tantas noches de nostalgia. 

Se durmió lápiz en mano aquella noche cerrada y nunca nadie, aunque saliera el Sol, se atrevió a despertarla.

3 comentarios:

  1. Menuda frase amiga,"a veces ciertas palabras suenan como los pitidos de quien no contesta porque no quiere decir nada". Son peores las palabras vacías que el propio silencio, no hay lugar para las interpretaciones. Encantada de leerte. Besos.

    ResponderEliminar
  2. Magistral. Sencillamente magistral. Del principio al fin.
    Muchos autores deberían entender que no se trata de literatura sino de transmitir. Tu me has transmitido y mientras escribo aún siento en mi pecho esa sensación de agonía. Creo de lejos uno de los textos de los que más me ha gustado.

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchísimas gracias! ¡De verdad! Me alegro muchísimo de que te haya gustado :) ¡Un beso!

      Eliminar