11 jun. 2017

Cuentos chinos

Nadie creerá que seas capaz de adivinar en qué momento vayan a estallar las falanges. Tampoco que tengas el poder de generar un sitio favorito en el mundo, porque el sitio seas simplemente tú. Quién va a creer que los lunes a viernes sean solamente puntos suspensivos. O que resulte apetecible reposar sobre gelatina de tomate. O que pueda a aparecer un grupo de música en plena calle solamente para que abramos una cerveza para dos.
Es difícil asimilar que un juego de mesa pueda significar que ya contamos como pares y que agarrarse a unos barrotes de madrugada pueda ser refrescante solamente porque grito contigo. Hay muchas cosas incomprensibles, como que las brevas son las que preceden a los higos. Lo que es muy sencillo comprender es que ya no quiera que el mundo vuelva a acabar en domingo.