16 de dic. de 2014

Arena indeleble

Supiste vivir tu cuarto con una sonrisa, ésa que siempre estaba disponible. Y ahora te la has llevado, y contigo la de tantos que querrían escribir una y mil vidas a tu lado. Y un pedacito de la de quienes pudimos componer algún verso entre las paredes que Cervantes nunca visitó y de aquellos rincones donde los grados hacían que cambiáramos el nombre de la entrada. 

Sé que esa risa inconfundible jamás quiso abandonar y que tus ganas nunca llegaron a rendirse. Que siempre que vea aquella tortuga recordaré que un día la hiciste sonar y que ahora que es tarde pienso cuánto tiempo hace que no veo tus manos. Pero estoy segura de algo, y es de que aunque el mar devore cualquier rastro en la arena, en Túnez hay una huella que ni la más poderosa ola se podrá llevar. 

14 de dic. de 2014

Resaca

Hoy necesitaba escribirte algo, pero los niños y los borrachos nunca mienten, y la etiqueta de tu olor confiesa más de 40 grados. Dame de plazo hasta que las burbujas den a luz al 2015 o hasta que el granate vuelva a necesitar unas vacaciones. Hasta que recupere la destreza al aplicar el maquillaje. Hasta que rescate el escudo y esa espada que me hiciste arrojar al suelo para dar alas a la piel. 
En esas horas en que descubrí que la resaca es una afección contagiosa.

13 de dic. de 2014

De libertades, atentados, futuros y juegos de azar

El cielo se deshace en carcajadas, y tú pensabas que eras el único capaz de llorar de felicidad. Mientras las gotas inundan el lugar al que todos miran y donde nadie habla, un robot ridiculiza a la especie humana en HD. Y las neuronas se ocupan con la improvisación. El artilugio que se reserva para dar cuerda a los pensamientos se engrasa con la idea de lo bello de un mundo sin agendas, carente de lo que algunos llaman planes y otros sienten como cadenas a las que apodan rutina o atentado terrorista contra la emoción. Hay quienes piensan que la libertad acaba donde la del otro comienza, y quienes desdibujan los límites argumentando que vida solo hay una y que es demasiado maravillosa como para pensar en la auto-represión. ¿Pero es represión el acuerdo? ¿Puede resultar ser mordaza una simple conversación? ¿Es una pregunta posible desencadenante de desencanto? ¿Una solicitud puede dinamitar un presente ambiguo? 

Las mentes extrañas son impredecibles. No se entienda extraño como algo negativo, sino como poco común. Quien se enamora de convencionalismos vive en su zona de confort eternamente, sin más sobresalto que los imprevistos externos que puedan asaltar su tandem perfecto, que yo relataría a base de bostezos. Nunca fui de inclinar la balanza hacia el tentador trato, pero elegir truco no siempre es divertido cuando con quien juegas es aún mejor trilero.

8 de dic. de 2014

Génesis

Cuando el mundo parece suficientemente embrollado los átomos enlazan de formas inexplicables conformando moléculas tan complejas que no podrían ser comprendidas junto a ningún tulipán. Iónico, metálico, covalente... química para aficionados, el Teo del filósofo, el Petete del astrofísico, el jeroglífico más inaccesible para mentes con muros de hormigón como la mía. 
Manos aún en proceso de descongelación que intentan vomitar ideas a punto de ebullición, de ésas que amenazan con romper a hervir paralizando los dedos que ansían despojarse de la perplejidad.
Atónito te das cuenta de que lo más complejo no es comprender el origen del Universo. 

4 de dic. de 2014

De música y arena

Cuando el mundo grita se suelta el pelo y empieza a cantar. La música es una constante, al igual que lo es su sonrisa, perenne y fresca, radiante y eterna. Algunos dirían que es Primavera. Es capaz de encontrar hielo en el desierto y arena entre las orejas de un oso polar. 
Engulle miedos y los transforma en fiestas, roza un corazón y se evapora la cicatriz.

Puede convencerte de que incluso el turquesa es casi negro y de que mirando al techo también puedes ver las estrellas. Y quién quiere alcanzar el Sol pudiendo rozar sus piernas, delicadas pero esbeltas, listas para correr con sentido a ningún lugar o a todos a la vez.
Es por eso que siempre va de la mano de alguien que espera ser quien ya no la espera. Alguien que siente que siempre estuvo listo para quedarse y construir un fuerte en el que sólo respiraran ellos dos. Ése que soñó tantas veces con su melena, con sus suspiros e incluso con sus peleas, con desenlaces en un beso reparador.
Y han pasado tantas manos como cometas. Y ha roto tantos corazones como zapatos quieren perder las Cenicientas. Y ha protagonizado tantas películas que el cine se quedó mudo pleno siglo XXI. 
Mientras tanto, ella continúa cantando, y el mundo sigue esperando a ocupar el lugar de la orquesta.

30 de nov. de 2014

Asteroides

Bajo la atenta mirada de nadie se comenzó a construir una historia con resaca de despacho, olor a aeropuertos y tintes de Sabana. La trama comenzó por el tejado, un tejado ineludible compuesto por tejas infinitas, de ésas no aptas para besos de mariposa. Y de mariposas va la vida, al menos yo fui oruga en alguna otra. 
Construir un acertijo no es sencillo cuando el impulso empuja más que la paciencia. Ocurre lo mismo cuando se pretende controlar el cuerpo y los Newtons han sido más generosos con las ganas que con la cabeza. O cuando tejer el nudo parece depender de un tintineo con luz propia que grita un aquí estoy

Aún es pronto para que me traduzca, aunque tal vez pronto no sea la palabra. Pronto carece de sentido cuando no se acompaña de un futuro compuesto, ese caprichoso indicativo que pasa por encima al cómodo presente simple y que todo lo convierte en complejo, en incierto y doble, o en mitad. Mitad a partes nunca iguales, aunque te declares amante de la simetría. Porque la balanza es la eterna plañidera del equilibrio, ese concepto al que veneran los utópicos y que físicos y químicos alcanzan con fórmulas interminables. Pero la colisión de un cometa anula toda equilibriocepción y algunos dicen que Halley ha vuelto. 

20 de nov. de 2014

A mil grados bajo cero

Nunca lo verás, porque mi colchón es muy pequeño y mi corazón demasiado grande como para que llegues a merecerlo. No lo sentirás, porque la piel fría se muere y sólo no hiberna en invierno. Y yo soy primavera, soy sol, soy insectos. Yo pico, yo rozo, yo vuelo, yo muerdo. Polinizo y exploro la esencia de los geranios y los cerezos. Tengo tantas vidas como veces al día muero. Me tiño de metamorfosis si me hablan de tintes de pelo. Yo escribo, yo leo, yo escucho, yo huelo.
Tú congelas, necrosas, destruyes con tu veneno. Acabas con cualquier luz que pretenda descongelar tus dedos. Y ahí, solo desde tu espacio, sin leer lo que me invento, te crees más feliz por triste que quienes se parten el pecho por atreverse a empezar un cuento. 

19 de nov. de 2014

Penalti

Fue conocernos y decidir vivirnos. 
Y cómo nos vivimos. 
Nos vivimos sin apenas vernos. 
Sin apenas y las penas se estrenaron. 
A duras penas nos conocimos. 
Y sin pena alguna nos condenamos.