7 feb. 2018

De espaldas

La vida quiso encontrarnos. Ponernos en paralelo, en perpendicular, boca arriba, boca abajo, pero nunca de espaldas.
Pero se le antojó rascar lejos en el mapa, como si un pájaro fuera a resolverlo todo.
Ayer fue un día más. Ni más ni menos duro. Pero tampoco estabas cuando entré por la puerta, ni mientras preparaba algo de cenar y deseaba que fuera para dos. No te encontré cuando quise repartir una cerveza en un par de vasos, ni en el momento en que el sofá de resignaba ante una nueva descarga de día sobre él.
Y, sin embargo, qué cerca te siento. Qué próximo el momento en que celebremos que el dorado solo abarca un punto del mapa. En el que los buenos días no se retransmitan a través de 4G. Cuando las buenas noches se conviertan en un beso en la mejilla y no en una vuelta sobre la almohada.
Ese momento en el que algo no habrá cambiado, y es que seguiremos sin estar nunca de espaldas.

18 dic. 2017

Regreso

Hola de nuevo. Hace varias semanas que no paso por aquí. Es curioso, porque siempre dije que, cuando más escribía, era cuando estaba atravesando un momento complicado. De hecho, siempre he sostenido (y sostengo) que los grandes cantautores y poetas llevan melancolía y dolor en sus venas.
Perdóname, porque no creo versos ni canciones, pero si no he venido a verte es porque una de esas fases en blanco y negro fue cabeza de cartel.

Bisturí y tus mayores miedos al descubierto. Nunca estuve más desnuda, y no fue por ese trozo de tela de la vergüenza que te dan en el backstage. Toda una carpeta de papeles por el suelo y un futuro al que se suman plástico y metal. A partir de ahora somos Mobi, yo y mis circunstancias.

He rehecho la agenda prescindiendo de lo que no fuera calidad y calor. No me sirve un teléfono mudo en momentos donde llegan a faltar el aire y las palabras, así que he confeccionado la lista de invitados a mi fiesta de la vida una vez más. De algo tenía que servir un momento como éste, ¿verdad?
No hace falta que preguntes.
Sí, por supuesto, tú estás invitado.
Gracias por esperar mientras yo desesperaba.

17 oct. 2017

Publicidad engañosa

Aprendí muchas cosas en la escuela, pero ningún maestro me enseñó cómo enfrentarme a un hoy como éste. No recuerdo el día en el que preocuparse estaba sobrevalorado, en el que la salud no era un tema y la muerte más trágica era la de Chanquete. 
Cuando medimos apenas un metro solo soñamos con hacernos mayores, pero ahora entiendo que solo lo hacemos porque nadie nos cuenta la realidad de cómo será aquello. Es como pretender descubrir el mundo gracias a un crucero y terminar viendo cada destino desde la cubierta. Es conseguir tocar el cielo tantas veces como terminas arañando el suelo. Es terminar viviendo con la marcha corta puesta por miedo a perder el control del volante. 
Solo se me ocurre una solución para todo esto: seamos más niños para sobrevivir a ser mayores. 


13 oct. 2017

Reflexiones bajo los focos

Esta noche te imagino rozando las estrellas con la punta de la nariz. Ya lo has hecho muchas veces bajo el techo de Madrid, aunque esta vez no se trata de faros de quita y pon. Brillarán para ti hasta que salga el sol.
Pienso si el peso que me acompaña sería suficiente hoy para proteger tu piel. ¿Cuántas plumas son necesarias a miles y miles de metros?
Y aquí estoy yo, bajo las estrellas que me han visto crecer, preguntándome cómo se consigue no echar de menos lo que podría ser. Abrazando en sustitución. Llenando a medias la habitación. Invitando a la cama a la reflexión.

Sorteando la desesperación.
Porque el que espera, desespera.
Y yo no quiero desesperar.

11 oct. 2017

La culpa sin nombre

No puedo evitar culparte. Por volar lejos de nuevo, por disfrutar de docenas sin mis manos, por poner barreras incluso a mi voz.
No puedo evitar culparte. Por huir del Prólogo del libro de la década, por decidir que es mejor con diez que ser dos, por pensar en qué regalarme en lugar de ser tú el regalo.
No puedo evitar culparte. Por huir al pico más alto, por dejarme a mí en lo más bajo, por seguir sin llenar mi hogar.
Te culpo aunque no te lo diga. Pero aunque no te lo diga, lo sabes.
Te culpo aunque no quiera. Y aunque te culpe, te quiero.
Te culpo aunque no lo merezcas. Y es que igual soy yo la que no te merezco.
Ahora la que se culpa soy yo.

4 oct. 2017

Porcelana

Ya no puedo más. Parecía fácil hacerse la fuerte, la distraída. No estaba tan claro que fuera a costarme relativizar y escudarme en la confianza de las buenas manos. Pero ya está. Me rompo. Se rompen mi sueño y mi percepción de la realidad, aunque cueste comprenderlo. No sé si mi cerebro será capaz de sobreponerse a esta casi docena de treintas agónicos. Hojas de calendario de "esto no", "ten cuidado", "mejor si lo evitas", "no hagas planes por si acaso". Tampoco sé si mi espalda podrá recuperar su forma y reconocerá un estado insensible.
Estoy agotada. Y sé que, aunque sea hormiguita con mis quebraderos, agoto a los corazones donde siempre me dan cama. Y lo siento, lo siento tanto. Copar la preocupación de quienes no pidieron preocuparse por nada, de quienes lo dan todo intentando que sea suficiente por el momento. Gracias. Por vuestra mano, por vuestro hombro, por vuestro enorme pecho. Por haber luchado para evitar el crecimiento de las grietas.
Os repetiré mil veces que no es vuestra culpa, que todo fue suficiente, porque la porcelana es así, aunque una vez pasara por Limoges.

19 sept. 2017

Dos para dos

Van dos y me llevo uno. Te llevo a ti. Conmigo. Al fin del mundo. 
Como equipaje de mano, no vayan a quedarse contigo en alguna escala.
Lo hice en la ciudad de los palacios. Aunque volaras sobre mí. Volaste a mi lado desde ese 19. 
Como ahora. Como hicimos. Como haremos. 
De la mano. 
A Panamá o al edificio de al lado. Pero con asiento para dos. 

8 sept. 2017

Follow me

Las niñas ya no son niñas.
Las niñas se pintan los labios de color violeta a ellas mismas y no a sus muñecas.
Coleccionan fotos en Instagram en lugar de en álbumes de cromos.
Organizan su rutina entre stories y fotografías.
Se visten como Barbies en vez de coleccionar patinadoras o dentistas.
Juegan a escribir blogs, a ser YouTubers, artistas de reggaeton.
Sueñan con ser la reina de los followers en lugar de princesas Disney.

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