4 jul. 2015

La mujer de verde

Se va. Se evapora. Ahora vive, de pronto expira. Y la vida pierde al líder de los sentidos.
Vida, sustantivo, femenino, singular. Todo lo sustenta, aunque con el género es fácil discrepar. Pero si es algo es singular.
Y es que cuando una termina, todas las demás continúan, aunque sea llevadas por la inercia.

Nada acaba para quien no ha acabado. Pero todo se extingue cuando la toalla besa mármol. Por eso nunca hay que despojarse de los guantes de boxeo. Y que gane el combate la que va de verde. Creo que se hace llamar esperanza.

22 jun. 2015

Ley Murphdaza

Con un café sin hielo te sonrío que hoy quiero que me odies.
Ódiame hasta que tus gritos fulminen las cuerdas vocales por las que trepan los simios.
Aumenta la intensidad hasta que sea letal y todo se impregne de tinto.
No pulses el Pause aunque me haga pedazos, ni el Stop si te desangras conmigo.
Ponte los cascos y sube el volumen hasta que los tímpanos estallen de unísono.
Araña con furia la línea que nace en mi ombligo y muere en el sexto sentido.
Ódiame. Fuerte e intenso. Tóxico y nocivo. Sé droga y rabia. Sé puño y castigo. Puñal y mordaza. Daga y espada. Cruelmente abusivo.
Haz lo que te digo y, entre dientes y en Inverse, seguiré implorando que me odies.





26 may. 2015

De mangas y polen

El viento hace tener prisa a esa mota de polen desorientada. Corretea y gira en un sinsentido, un bucle sin principio, fin o trayectoria. Y ya se ha hecho dueña de mis ojos.

Segundos después. Minutos, quién sabe. Despierto sin haberme dormido en este banco que suda los primeros rayos del impaciente verano. Qué bonitos aquellos años donde el calendario se coloreaba de cuatro estaciones y las semanas se medían en helados o tazas de chocolate.


Yo siempre fui una enamorada de la primavera. De las cosas que nacen, que emergen, que se colorean. De los huevos Kinder. De los chicles ocultos bajo Chupa Chups de fresa. Será por eso que permito que tantas cosas nazcan y crezcan. Dibujo las curvas de mi vida a base de ciclos de mariposa. Tan bellos y tan fugaces que nadie desearía que tuvieran el fin tan inevitablemente cerca. Pero quién dijo que ser capaz de dar vida no fuera uno de los Ases guardados en La Parca.

8 may. 2015

Fayenza

Eres de vidrio. Nunca supiste todo en lo que podrías llegar a convertirte porque tu vida siempre transcurrió en invierno. Quién lo iba a decir, cuando entre tus cortinas cada día se escurre el sol. 
Solo necesitabas un poco de calor para descubrir que eres maleable y que contigo se pueden crear figuras preciosas. Siempre estuvieron escondidas entre tus desordenadas moléculas, esperando a que alguien completara el cubo de rubik y las dejara nacer. Probablemente pensarás que te descubrí, pero yo solo fui quien encendió el mechero Bunsen que llevabas en el fondo del bolsillo. El día en que tus incorruptas manos descubran el código que activa la llama, llegarás a olvidar el lúgubre frío por debajo de los 600ºC.

19 feb. 2015

El precio justo

Camina con las manos en los bolsillos y los cascos en modo cantautor. Su altura siempre le permitió mirar por encima del hombro del montón, aunque sus ojos siempre prefirieron admirar desde abajo. Y aunque nunca le inquietaron demasiado las ideas que llevaran su nombre, todo vaso termina por rechazar una gota.
Se cruzó con aquel rabillo del ojo que siempre se dilataba a su paso, pero no encontró reacción. Actualizó una y otra vez el contenedor de mensajes maldiciendo la tecnología, pero no había problemas de red. Y cuando se miró en el espejo descubrió que hasta el reflejo había decidido esfumarse aquel día. 
Qué era lo que ocurría. Tal vez su vida tenía una fuga por la que se había escapado el sentido, y todo el mundo sabe que hay seis sentidos y que sin cinco se puede vivir. Puede que su eterno inconformismo le hubiera llevado a ser la reina de las conformistas y que buscara, de pronto, la comodidad de cualquier sillón con vistas. ¿Y si la ambición ya no salía rentable con el cambio de divisa? 

16 feb. 2015

Altura

Hoy me disfracé y ya no era Carnaval.
Desempolvé la careta de la indiferencia y me la puse en cuanto supe que te vería una vez más, aunque solo fuera en alfabeto occidental. 
Egoísta como creo saber que eres conseguiste que dejase a un lado mi afición por la apariencia, el teatro y los escudos. Lograste - puede que sin quererlo, aunque siempre será más fácil culparte a ti - que corriera hacia tus prometedores brazos, para luego apartarte en el último segundo. Qué familiar me resulta el vértigo que corona este precipicio.
Y ni siquiera te giraste para observar mi caída. 
Por eso nunca supiste que jamás llegué a caer.


9 feb. 2015

Respuestas sin preguntas

Si alguna vez te preguntan, di que nunca nos conocimos,
que jamás aceptamos barco ni nos sacamos los colores.
Si alguna vez te preguntan, di que jamás nos cruzamos,
que no observaste mi nuca antes de olvidar mi nombre.
Si alguna vez te preguntan, di que no compartimos espacio,
y que el tempo de mi respiración nunca lo marcó tu mano.
Si alguna vez te preguntan, di que no existió el trato,
y que no conoces el truco de estar frente a mis párpados.
Y si alguna vez me preguntan, yo esconderé tu rastro.
Si alguna vez me preguntan, desempolvaré el verano.
Si alguna vez me preguntan...
lo que jamás será preguntado.


27 ene. 2015

Tiempo

Me gustaría tener más tiempo para ti. Para enseñarte lo que me gusta sin necesidad de palabras clave y para que tú me enseñes todo lo que me pierdo frente al ordenador. Me encantaría creer que te conozco y que siempre fuimos uno, y recorrerte sin necesidad de planos con líneas de engañoso color. Sería tan emocionante descubrir que creer conocerte es ver un oasis y que tu esencia es tan infinita como lo son tus ganas de crecer... Pero solo puedo dedicarte un puñado de líneas y algún minuto con ropa de domingo. Eso sí, espérame, porque estoy llegando. Y no he comprado billete de vuelta.