26 ene. 2016

La vida sabe

Así brillaba la luna aquella noche. Plena y resplandeciente, miraba fijamente el paréntesis que dibujaste con tus brazos y yo, sin pensarlo, puse mi nombre en el buzón. Sentí correr en mí toda la fortuna del mundo con cada lágrima que recogiste y pedí a la suerte que continuaras venciéndome al tres en raya, que no soltaras mi meñique mientras superábamos todos los objetivos y que nunca dejaras de robar centímetros en mi colchón.
Porque la vida contigo sabe a café con hielo y sol, a queso francés en vinilo, a crema, a piel, a Carnaval. Sabe a impaciencia. Sabe a mar. Sabe a mundo.

Suma y sigue.

20 ene. 2016

Hacia arriba

Pienso en ti y veo mermelada de naranja en la punta de tu nariz. Y me veo a mí riéndome una vez más, aunque se celebre bluetuesday en Madrid. 
Descorcho una nueva botella de champán para celebrar que te echo de menos y que lo sabes, aunque invierta en ello menos voz de la que debería. Aquí está mi voz. Viajará en forma de enlace hasta tus ojos y se convertirá en lectura para antes de dormir, igual que lo son mis historias de cojín - sin g - cada noche. 
Y es cada noche cuando pienso en lo favorecedor del color vela cuando se proyecta perpendicular a ti, en el síndrome de abstinencia que siente mi espalda desde el último encuentro con tus manos y en lo bien que sonará la música en blanco cuando se escuche entre dos. 
Siento vértigo al escalar otra pared que no sea la que acaba en tus pestañas, pero hemos venido a jugar. Haremos cumbre. 

10 ene. 2016

Invierno dulce

El cielo amenaza con llorar Terry y una señorita ofrece cascos para no pensar. Las teclas son el único escape tras cuatro días en un sueño y uno completo imaginando un infinito entre olas y holas, entre sol y letras, entre acordes y sonrisas con código de barras internacional. Un futurible que huele a orgánico, que sabe a sal, que suena a huevo dando en la diana, que tiene el tacto que dejan los frutos rojos y que aparece ante mis ojos únicamente oculto por el telón del miedo.
Que ya no imagino unos ojos menos rasgados incapaces de detectar sonrisas asimétricas. Que quiero dar saltos en el barro y que siempre tengamos ganas de siesta. Que me gustan las casas con corteza, las bayetas amarillas y hasta la leche de almendras para desayunar. Que quiero que imaginemos hasta que ya no haga falta imaginar, porque eso querrá decir que solo es una cuestión de tiempo. Y tiempo tengo todo el del mundo guardado en un sobre reciclado, para que lo vayas cogiendo a puñados con una mano mientras me llevas de la otra.
Para que conste y por si no estaba del todo claro: no pienso soltarte.

31 dic. 2015

Créditos de 2015

Hoy es día de balances y balanzas. 2015 se presentó como una fuente más a la que lanzar monedas, así funciona todo lo que se siente por primera vez. 
31. Podría inventar la lista de todo lo que pedí y se me ha concedido en estos 365, pero los deseos y los propósitos son primos-hermanos y mi memoria y mi fuerza de voluntad se miden por los mismos Newton. 

Hoy me siento, palomitas en mano, dispuesta a leer cada línea de los créditos. Distintos a los de hace un año, aunque no sabría decir en qué porcentaje. 
La banda sonora la pusieron nuevos acordes y escenarios. En primera fila, viejas y fieles glorias, y nuevas y prometedoras incorporaciones. El ritmo de mi vida y el motor de mis tardes y noches en Madrid y más allá
Así conseguimos ser cabeza de cartel un año más.
La fotografía vino sin filtros. Paisajes nuevos y paraísos remember, gastrovida, sonrisas, abrazos, alguna que otra copa y una decisión indeleble para la piel. No lo has hecho mal en 2015 cuando eres Embajador en BlaBlaCar y los enchufes en Renfe te sacan una sonrisa.
¿El reparto? En aumento, como no puede ser de otra manera. Un 2015 que anunció grandes pérdidas, pero se quedó en amenaza, tragicomedia y un capítulo tatuado en gris. Comenzó el año sin protagonista más allá de quien firma los guiones y culmina con una historia en plural para la que el Érase una vez se escribió a golpe de bonita casualidad. Y lo que queda.
El guión está a punto del The End. Se han escrito reencuentros, otros siguen en la sempiterna to-do list, y he aprendido a atar con más fuerza los cordones de los zapatos.
Y sí, habré olvidado estos deseos dentro de 366 días, pero ya tengo mis monedas de cobre en una mano y mi lista para los Reyes Magos en la otra. Pido que 2016 traiga, al menos, las mismas sonrisas y un buen pack de cerveza en mano. Que venga cargado de abrazos de esos que sirven para ahorrar en calefacción y que suene música en cada rincón de la vida de quienes quiero. Que todos los miedos que sobrevuelan los pasos se esfumen, y que valentía y ganas no dejen de amasar experiencias. Que el titular siga siendo amor, amistad, familia, salud y trabajo; que en el subtítulo se cuente que el mundo es más humano y que en el cuerpo de la noticia haya cabida para todos. Que la emoción continúe siendo el motor de la vida y que no importe el próximo escenario, pero que con mis actores y actrices preferidos siga disfrutando del mejor teatro de improvisación.

2016. A vivirlo.

"To dare is to lose one's footing momentarily. Not to dare is to lose oneself"

"Life can only be understood backwards, but it must be lived forwards"

S. Kierkegaard


9 dic. 2015

Ese algo

Sabes que algo ocurre cuando todo el monte es orégano y suena bien cada palabra y las canciones siempre llegan a tiempo.
Algo pasa cuando recorres calles que nunca has visto de la suave mano del tándem que forman ganas y sueños.
Algo se mueve cuando antes de decir adiós ya estabas echando de menos y cuando al irte a dormir el cojín ya se hace frío y pequeño.
Algo nace cuando la frecuencia de sonrisas crece descontroladamente, al mismo ritmo que las reservas de recuerdos.
Algo bulle entre los dedos cuando ni el más destructor de los cansancios ha podido evitar que hoy me escribiera por dentro.

27 nov. 2015

Planos a lápiz

El mapa de la vida se compone de puntos indelebles, a los que cada cierto tiempo incierto llegan tus maletas y tus ganas de no envejecer.
Pero también de puntos que tililan esperando el veredicto final, que les hará pertenecer a ese grupo de los elegidos o conformarse con transformarse en coordenadas condenadas (al recuerdo).
Son las personas que hacen tililar esos puntos las que consiguen que, para bien o para mal, dejen de hacerlo. Son los fareros de cada espacio, poderosos escritores del destino que usan por pluma la orientación de su luz.
Reflexiones en la impaciencia de llegar al gran foco inagotable donde todo comenzó.

22 nov. 2015

Superlativo

Madrid se engalana dando la bienvenida al frío. El aire parece menos contaminado ahora que las bocas lo visten de vapor y huele a castañas asadas en cada esquina. Es domingo y Atocha se llena de besos y hasta prontos que exhalan resaca de un gran fin de semana. De esos en los que el gran no puede ser más superlativo. Comienza una nueva cuenta atrás para continuar añadiendo ísimos. Empecemos a devorar la docena.

16 nov. 2015

Lo que es

Hoy me siento extrañamente bien. Ocho días no son suficientes para que salte la reserva. Será porque el primer viernes en dos semanas promete llegar con fuerza, como lo hizo el incienso en el templo donde hasta el rey de los ateos combatía la emoción. Será ese susurro que es nana, o esas frases que pronunciadas suenan redundantes, aunque sean un estreno para el oído de quien sólo sabe oír. Será la sonrisa que escapa a golpe de secador o las ganas de que no queden rincones en Madrid ni oxígeno bajo las estrellas. Serán las gafas para vernos mejor o el sueño para oírnos peor. 
Y digo yo... A quién le importa lo que sea, mientras sea.