27 ene. 2012

pasado


Con un nudo en el estómago y un par de lágrimas a punto de inmolarse se repetía en silencio: 
- ¿Tanto debe doler buscar la felicidad?
Y con el rostro húmedo y una sonrisa en los labios, el mundo arrojó la pluma durante aquel abrazo.

1 comentario:

  1. Debe ser que debe.
    Siempre sorprendiendo, Cristina.
    Un beso!

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