7 jun. 2012

Pintor de espejos

Bajo la tímida luz de una bombilla cansada le musitó que dibujara lo que sus dedos le pidieran. En silencio, alzó levemente la cabeza y fijó sus ojos en ella. Era la de siempre, pero se sintió como quien escucha una canción por vez primera. No era capaz de tararear sus rasgos, ni de entonar las ondas de su cabello. Y él quería dibujar para ella el retrato más perfecto.


Cortó el cordón entre sus miradas y observó el pequeño pedazo de papel, aquel día tan grande como el mundo entero. Sujetó con fuerza el lápiz y cerró los ojos para dibujar sin miedo. Segundos después, ella lloró ante un espejo en blanco y negro.

3 comentarios:

  1. Admiro los microrrelatos, en pocas letras resuelven el tema. Que final!!!
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Eso no es arte, es amor brotando de sus manos.
    Si tus relatos me llegaran anónimos no podría adivinar tu nombre. pero si sabría de la delicada y femenina mano que los escribió.

    Te invito a
    "Llantos en las calzadas"
    http://nidaeldore.blogspot.com

    Abrazos

    ResponderEliminar
  3. El amor puede hacer el retrato mas perfecto y hermoso.
    Felicitaciones!! es un precioso microrrelato.
    Cariños...

    ResponderEliminar