28 abr. 2011

Invitación

Ven, siéntate aquí,
te guardé un sitio a mi lado,
reservé para ti un cojín
de esos de color dorado
que si los miras así,
con los ojos arrugados,
parecen poder lucir
en lugar de estar bordados.




Ven, siéntate aquí,
te guardé un sitio a mi lado,
te prometo que al fin
no dolerán los clavos
de saber que sin dormir
miden paso tras paso
buscando poder decir
que se juntaron nuestros labios.



Ven, siéntate aquí,
te guardé un sitio a mi lado,
cierra los ojos así,
como si estuvieras soñando
y sin pensar en qué decir
acuéstate en mi regazo,
que ya habla por ti
el tacto tibio de tus manos. 




Aquí.

27 abr. 2011

Shhh

Mañanas de rocas y bicolor de cielo,
sobremesas de diluvios antes de entrar.
Noches de ojos, de labios de fuego,
de manos inquietas que buscan pasar.
Miradas discretas de espera un momento,
de sólo podemos mirar sin mirar,
agónicos labios-mejilla insinceros
que hacen lo que dictan los demás.

Sólo por rozar tu piel un momento
y saber que no puedes esperar más
merecen la pena todos los silencios
que hasta que quieras yo voy a gritar.
Confundido lees algunos de estos versos
intentando a tientas poder descifrar
lo que yo traducido a besos
recito cada vez que me dejas pasar.

Cuando quieras al oído te cuento
lo que no escribo por si logran entrar.

26 abr. 2011

Tiritas para el mal sabor de boca

A veces la sopa se sirve fría, helada. Tanto que produce náuseas. Tanto que la escupirías sin dilación, sin atender a ninguna norma de protocolo, aunque creyeses estar sentada en un cinco tenedores
Entonces, con la boca teñida de amargura, deslizas tu silla lentamente. Lo harías con brusquedad, pero ¿cómo imaginar que, acostumbrada a tanto lujo, iban a pagarte con semejante porquería? Así que, incrédula y pasmada, comienzas a caminar despacio. Tal vez busques una explicación: no existe. La decepción te embarga, sólo te queda eso. No importa que reservemos mesa rosa para cuatro y nos embriaguemos de vinagre y patatas sabor jamón, porque cuatro cerebros tampoco descifrarán el acertijo. Hay jeroglíficos que se escapan de toda lógica, salvo la de quien lo ideó
Aunque parezca imposible poner un parche, hay enfermeras capaces de todo, relaciones públicas que intentarán analizar la situación e ingenieras que diseñarán los vectores del plan de actuación. 
Todo se acaba. Hasta la sopa fría se evapora.

24 abr. 2011

Uno

No apagamos mechas encendidas 
ni diseñamos las porciones del pastel. 
Un año de líneas, historias en rimas,
de enlaces de letras que pidieron nacer.
Un veintitrés liberé a las mariposas. 
Dudo si hace un año o lo hice ayer.



Felicidades, a ambos.

19 abr. 2011

Historias de un martes de abril

Soy directa a mi manera,
especialmente imprecisa,
de las que esconden la cabeza
cuando no les sale hablar.
Prefiero tan sólo mirar,
que te hablen mis pupilas,
y te digan que me da igual
zafarme de quien me asía.
Disfruto con la ironía
y con las frases sin terminar,
con el suspense de qué dirás
si nos ven caminar un día
o si descubren que al pensar
en qué labios besarías
recuerdas que sobre las rocas
las manos todo decían.
Y sin poderlo evitar
se dibuje una sonrisa
cuando hagas tuya una canción
que te presté aunque era mía.
Que se haga más difícil
escapar de mis manías,
que la pasión nos desborde
y que lo que antes solía
ser un sueño o un sinnombre
sean tu risa y la mía.

16 abr. 2011

Velas para ti

Cincuenta y inviernos a tus espaldas; eres hombre de frío y cumbres, de bosques y viajes interminables volante en mano, de aire fresco y bruscas palabras, trabajador como el que más y terco como nadie sabrá jamás serlo. Natural, como la vida misma; y de vida natural

Juntos conquistamos tantas veces el mar... Con mis aún cortas piernecitas lograba flotar hasta donde las olas, para mí, eran rascacielos. Tú podías llegar: también podía hacerlo yo. 

Dicen que heredé tus ojos, almendrados, achinados y, siempre lo pensé, demasiado pequeños. Supongo que lo que importa no es el tamaño, si no cuánto y qué son capaces de recoger en su interior. Y brillan, mucho. Sonríen; amenazan con desaparecer y se convierten en dos finas curvas sobre una descarada dentadura. No me hace falta apartar los párpados para saber que están poblados de destellos.

Hoy las rimas se me escapan y la prosa perfecta surge con laxitud, pero quise dejar mis velas encendidas en forma de enredado abecedario sólo para ti: Una de mis mitades... o yo una de las tuyas.

Felices años futuros, que sean muchos.

15 abr. 2011

Paranoias de un viaje en tren, 2/2

Qué grises son esas vidas
que laten contando los días,
que resumen su emoción
en lo que otros les confían.
Que se nutren de secretos,
de retales que otros tiran,
y si su corazón palpita
es si otro por él respira.
Que viven a través de ti
o de esta vida que digo mía,
que no hallan mejor atracción
que el tropiezo de quien camina.
Parásitos de vidas ajenas,
okupas del día a día,
que a pajita y sin discreción
se beben lo que otros vomitan.
Podrán sentir rencor
las víctimas de estas ladillas,
pero a mí me inspiran lástima
los envases de vidas vacías.

14 abr. 2011

Paranoias de un viaje en tren, 1/2

Los rayos, incisivos,
me acosan sin preguntar,
sin pensar en que disfruto
cuando atraviesan el cristal.
Yo no voy a decir nada,
será mejor callar,
me dijeron que las palabras
llegan a secar un mar.
Si son capaces de eso,
niña, no quiero pensar
cuán peligroso es un verso
cuando esconde una verdad.
Así que si algún día piensas
que no te quiero cantar,
recuerda que un mal acorde
puede todo estropear.
No es cuestión de orgullo
o de que me vaya a avergonzar,
es que si te hablo en silencio
podremos escuchar el mar.
Así que dame tus ojos,
pedacitos de cristal,
y en el más mudo momento
digámoslo sin hablar.

Tercera plana

Continuaron su camino. El sol carcomía las vidrieras. Sus pieles de arco iris buscaban una imagen, los carteles rezaban que prohibida, pero tan perfecta como cada milímetro de aquella imponente edificación. 
Se desempolvaron el pétreo frescor y se lanzaron de nuevo al asfalto, deteniéndose cuando lo pedían sus manos o sus labios ansiaban beber. 

Acabó con kilómetros mal contados,
vaqueros rendidos a pausas y manos
ansiosas por desoír los estragos
de futuros a solas con olor a verano.


Última plana. El resto, para la imaginación.

12 abr. 2011

Segunda plana

El sol pintaba a trazos cada una de las esquinas, acariciando su reposo de sábado a las siete y. Camuflados tras una toalla húmeda pisaron de nuevo el asfalto, rumbo a las paredes que les sentirían, maravilladas, de nuevo.  
Qué importancia podía tener el silencio roto por los ladridos de un perro extrañado o un único saludo curioso; saborear el encanto de infinitos arcos en armonía sacudidos por el viento o descubrir que una bicicleta a motor se esconde frente a unas cuantas mariposas fue más que suficiente. Fotografía de un domingo de abril sobre cuatro ruedas. 






Continuarán.

10 abr. 2011

Primera plana

Todo empezó sin GPS, porque los planes perfilados pierden su encanto en las líneas rectas. Sin aparcar una moto de ensueño estrenaron el calor, pero lo cambiaron por una casa de muñecas con vistas al infinito, fresas y virutas de chocolate. 

Sin más miradas que las suyas compartieron las burbujas y, dentro de ellas, lograron respirar. Sus pieles lucharon contra toda humedad que no fuese la del otro, mientras la silicona reposaba sobre termómetros desobedientes, y aprendieron que en el agua sí se puede flotar


La historia sigue, de momento, me quedo con las burbujas.

7 abr. 2011

Sin sueños

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes. No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.
Insomnio, Gerardo Diego



Me da igual con qué soñar, siempre que se me concedan sueños. No me importa cuántas horas descansar, siempre que cerrar los ojos se traduzca en reconfortante descanso. No exijo días de veintiocho horas que mitiguen los efectos del estrés. Sólo que mis ojos se rindan sin excusas, sin prestarse a agujetas en el estómago cuando recuerden que aún quedan tantas cosas por hacer, ni a sinapsis innecesarias mientras intento resolver problemas que tal vez no existan. Pensar más de lo estrictamente necesario engrosa las líneas de mi prospecto, en el apartado de contraindicaciones para muchos que me conocen, e incluso puede que en el de efectos secundarios. Pido disculpas. 



Sólo necesito una noche con verdaderas fases NMOR 
y que se funda el despertador.





No sueño cuando estoy dormido,
cuando debo soñar no duermo,
porque vivo estando despierto,
mientras suplico el sueño eterno.
Sólo quiero entregarme al sueño,
que me acune como cuando era niño,
que  mis párpados no tengan miedo
de confesar que se han rendido.



4 abr. 2011

... días

El tiempo. Su facultad para esfumarse cuando no anhelas más futuro que el que ya se viste de presente y su capacidad de oler a infinito cuando aspirarías las horas a la máxima velocidad. 
Esta noche dormiré entre esas sábanas y caminaré descalza sobre la madera. Prometo no hacer ruido. 

2 abr. 2011

Consuelo de Sócrates

No sé cómo tengo que sentirme ni qué se espera que yo sienta. No sé cómo teñir la mente de rosa sin que aparezcan lunares negros. No sé cómo zafarme de lastres ni cómo se recicla lo abstracto. No sé si se puede comprar algún cuero que me aísle de todo lo que consigue arañarme por dentro. Y, de pronto, trastocas mis planes y no sé si aún creo en lo que escribí hace diez segundos. No sé si tatuando otra página en blanco generaría distinto resultado. No sé. Y eso es lo que preocupa. Que no sé nada. 




 Solo sé que no se nada y, al saber que no sé nada, algo sé; porque sé que no sé nada” 
Sócrates


Pues algo sé.