19 abr. 2011

Historias de un martes de abril

Soy directa a mi manera,
especialmente imprecisa,
de las que esconden la cabeza
cuando no les sale hablar.
Prefiero tan sólo mirar,
que te hablen mis pupilas,
y te digan que me da igual
zafarme de quien me asía.
Disfruto con la ironía
y con las frases sin terminar,
con el suspense de qué dirás
si nos ven caminar un día
o si descubren que al pensar
en qué labios besarías
recuerdas que sobre las rocas
las manos todo decían.
Y sin poderlo evitar
se dibuje una sonrisa
cuando hagas tuya una canción
que te presté aunque era mía.
Que se haga más difícil
escapar de mis manías,
que la pasión nos desborde
y que lo que antes solía
ser un sueño o un sinnombre
sean tu risa y la mía.

2 comentarios:

  1. Es agradable cuando una autora logra darle el sentido lírico a una narración; cuando la poética habla al contar. Un abrazo.

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  2. Que bonito :)
    Y que suspense y que rocas y que canción y que cosa!! jaja
    Mira que me gusta como escribes tomatina.

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