15 abr. 2011

Paranoias de un viaje en tren, 2/2

Qué grises son esas vidas
que laten contando los días,
que resumen su emoción
en lo que otros les confían.
Que se nutren de secretos,
de retales que otros tiran,
y si su corazón palpita
es si otro por él respira.
Que viven a través de ti
o de esta vida que digo mía,
que no hallan mejor atracción
que el tropiezo de quien camina.
Parásitos de vidas ajenas,
okupas del día a día,
que a pajita y sin discreción
se beben lo que otros vomitan.
Podrán sentir rencor
las víctimas de estas ladillas,
pero a mí me inspiran lástima
los envases de vidas vacías.

1 comentario:

  1. Este es el segundo comentario que escribo ya que el primero se lo tragó la web. Decía que me he subido a tu viaje en tren, y, pese a que es difícil no ver tanto ripio y excrecencia, he preferido ver otro paisaje... tus letras. Un abrazo.

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