22 sept. 2010

Busco tu pasaje a la felicidad mientras vivo pendiente del mío. Cinco euros por trayecto puede resultar un precio demasiado caro si el destino promete lluvia o si la mente va a quedarse sentada esperándote comiendo frutos secos en algún banco del lugar de origen. 
Ojeando el álbum - no existe - que absorbió minuto a minuto nuestras vidas cuesta desconectar. Puede que me valoren del uno al diez o que me califiquen del suspenso al sobresaliente, lo importante es existir, no como ese álbum que nunca quiso nacer porque, de algún modo - inteligente -, nunca quiso ser partícipe de hacerme comer con los ojos lo que inevitablemente debo recordar.
A pico y pala no se puede recordar. Desgranando momentos de una enorme pared de roca. 
Aborrezco que comience a detestar algo que fue mío, solo mío, pero que compartí sin pensar en las consecuencias. A la mierda los impulsos, comencemos - de nuevo - a calcular.

21 sept. 2010

No sé si es positivo o negativo, si es mejor o peor, pero es tan real como que uno más uno no son siete y son dos. Es como imaginé que sería. No me hace falta soñar en un escenario ni consultar en un 806, los razonamientos lógicos siempre lograron dotarme de gran capacidad de predicción. 
La terapia de choque podría ser una efectiva solución, pero creo que recuperar sensaciones de julio no es lo que necesito. 
La sinceridad se vende al mejor postor y mi banda magnética llora números rojos. Y dicen que soñar es gratis... los sueños salen muy caros cuando comienza a sonar el reloj.

No busques admiración cuando dices que siempre das un 2x1, también te gusta disfrutar del sol cuando calienta más que yo. 

16 sept. 2010

Cerrar mis párpados en el quinto piso no es fácil si nadie respira en la habitación contigua. Puedo sentirme afortunada, a mí no me rodean pizarras antiquísimas ni duermo en un colchón de polvo, ése ya me encargué de tirarlo a la basura a primeros de mes. Yo descanso en la casa de otro, en un sitio que aún no soy capaz de sentir mío y que parece que suspira cuando intento dormir. Lucho para que mis sentidos también pulsen el pause cuando procuro desactivarme yo. Los fantasmas hacen crujir la madera mientras bailan al son de las ovejas que saltan mientras las evoco sobre este colchón. Las veo, las cuento, las dibujo a pinceladas y las perfilo con un punzón... Demasiadas. 

La alegría alegra. La tranquilidad tranquiliza. Las flores reaparecen. Alegre, tranquila y florida. A lo mejor la tranquilidad crece tanto que Albert Pla pierde la inspiración.
Que espere sentarme en La terracita de Albert Pla a diario no quiere decir nada. 
Que busque una alternativa desesperada para que ella deje de sonar pero no lo que se escucha cuando se calla no quiere decir nada.
Que busque volar en las tres uves dobles de los sueños baratos no quiere decir nada. 
Que unas letras hablando de esperanza me despierten una sonrisa no quiere decir nada. 
Que una imagen de un mundo paralelo se traduzca en unos ojos medianamente vidriosos no quiere decir nada. 
Que cuatro palabras que caminando aisladas no querrían decir nada calienten mis oídos no quiere decir nada. 
Que en tantas y tantas conversaciones aparezca un factor común no quiere decir nada.




Y es que cuántas cosas queremos decir cuando parece que no queremos decir nada.
 

14 sept. 2010

Los kilómetros se convierten en barreras infranqueables. Hace años competí en los ciento cincuenta metros lisos; y es que nunca fui de grandes distancias, el aire me resultaba insuficiente cuando me movía más del tiempo estipulado por mis piernas. Sigo siendo la misma. No puedo. No es un buen momento.

Que aparezca un genio. 



Sí, sigo pensando que la vida es una auténtica mierda.

12 sept. 2010

Hoy mi lenta mente y mis torpes dedos de domingo aúnan sus temas: ¿por qué? 

Ahora, más que nunca, se imprimen en mi cerebro las seis letras sin respuesta. En un instante la dama de negro te fulmina, te reduce a latigazos y te hace desaparecer. No pide cita la muy golfa, no llama antes de entrar, no necesita invitación para pasar a la gran fiesta del día a día y convertirse en la protagonista. Sí, me permito una palabra malsonante, y es que hoy, sí, hoy, y ayer, y mañana, estoy, estaba y estaré enfadada con el mundo, indignada con la suerte e incrédula hacia la realidad. No. No puede ser. Y sí, así es.
Suelo escribir sobre ti, sobre cómo caminábamos, o nos mirábamos, o era yo la única que te observaba. Sobre los lugares que hace unos días cambiaron de empleo para acoger desayunos y sobre el punto y final de una historia que aún no creo que seamos capaces de poner. Hoy no. Hoy y ayer y mañana, que te necesito, necesité y necesitaré, no estás. No hablo de ti, por eso precisamente, porque no estás. Lo que realmente está es él. Quien no va a estar. Al que esa furcia de negro ha engañado vilmente sin que aún sea consciente y con la que se mudará sin previo aviso para no volver a darse un baño en la eterna playa sin olas en la que oía rugir a papá. 


SÍ, LA VIDA ES UNA MIERDA

10 sept. 2010



Enumeras los puntos que dices que el destino unió. No crees en la arbitrariedad de las cosas y tal vez procedencia, momento y lugar bañados en apellidos sean factores comunes tildados con demasiada casualidad.


Los malos tragos se pasan mejor con aguardiente o con tazas sin palabras que inviten a recordar más de la cuenta. Puedes esconder los detalles de este día para olvidar más fácilmente los casi ciento cincuenta días que han transcurrido desde que no bailé. Me gustaría ser chiquitita, pero mis ciento setenta y dos no caben en ningún equipaje. Haz un hueco a las pequeñas cosas. Cuídalas con mimo. Míralas de vez en cuando, lo necesitan como las margaritas del día seis al sol, si no es así, perderán su sentido.


Recorreré los Campos de Castilla durante una temporada; pero Castilla es finita, es caduca, todo pasa, todo acaba. Nuestros años nuevos… nuestras vidas nuevas.


Alles Gute zum Geburtstag


7 sept. 2010

día 1

He comenzado con la mudanza. No es complicado. Desempaquetar recuerdos siempre me gustó.

Ayer abrí la caja que más me asustaba desembalar. De vez en cuando temo encontrarme alguna de mis delicadas piezas hecha añicos. No fue el caso. 


Al despertarme me di cuenta, de nuevo, de que de noche se duerme, en silencio, con los ojos cerrados. Sospecho que jamás aprenderé, a pesar de todas las veces que me han dicho:  

"Niña, calladita estás más guapa"...



6 sept. 2010

Dibujar mentalmente mi silueta será una de tus aficiones. Memorizarás cada una de mis curvas y recordarás, incluso, el ángulo que dibuja mi codo cuando me toco el pelo al leer a Falcones. No olvidarás la curvatura de mis pestañas ni que soy incapaz de tocarme con la lengua la punta de la nariz. Evocarás el lunar que ya nace en mi boca y los ojos rasgados que te veían dormir.
Serás consciente de que tus días ya no se rellenan con estas pequeñas cosas y que muchas de ellas ni siquiera existieron para ti. También de que tal vez no escriba únicamente verdades o que encontrarte en ellas pudo ser un error. 
Hoy no hay conclusión.
Muchas felicidades a mí.

5 sept. 2010

22

A escasas horas de dar la bienvenida a la realidad que me acompañará hasta el próximo seis del nueve procuro recapitular. Lo cierto es que es complicado recordar aquello que escribí hace un año y hacer un álbum mental con las miradas de todos los que me han acompañado se convierte en una misión imposible. Supongo que lo importante de todo este tiempo no son todas las caras que han ido aportando granitos de arena para que el presente sea como es, si no todos aquellos que, un año más, hacen crecer la montaña sin cesar y protagonizan un nuevo capítulo de mi diario.

No me importan las historias que haya conocido el mobiliario con tal de que me abracen al soñar. Prefiero un par de caricias al año que la habitación de la pared azul que sólo invita a dormir. Una semana no es mucho tiempo, las agujas giran vertiginosamente, me doy de bruces con el futuro que tan bien conocía desde el pasado y lo cierto es que creo que el tratamiento va a ser efectivo. Tantas semanas de terapia tenían que merecer la pena.