27 ago. 2012

Tormenta de verano


Puedes enamorarte de la lluvia aunque padezcas adicción al Sol. 


No intentes resistirte a las enredaderas de agua, a la humedad que te empapa los huesos, a los resfriados perpetuos ni al dolor. Aunque aún no lo creas, encontrarás el placer en vestir pañuelos, en no conciliar el sueño y en que sólo te importe a ti.
No importa cuánto luches contra ello, ya eres presa de su celo; niña de pelo eterno, pronto echarás raíz. 

24 ago. 2012

Madera

Era primavera y encontré una caja entre toneladas de basura. Preciosa, hermosa, parecía pronunciar mi nombre. Aún estoy segura de que así fue.
Decidí llevarla conmigo. Me afané en limpiarle el polvo y procuré limar sus imperfecciones. Con una lija hice su tacto más agradable. A mi forma, a mi gusto, a mi imagen.
No me importaba no ser capaz de abrirla. Me gustaba tanto la cajita... Quedaba tan bien día tras día en mi estantería...
Pero llegó el verano y en mi maleta no cabía. Dejé de dar un beso cada mañana a una de sus esquinas. Y comencé a preguntarme qué escondería. Por qué se negaba a abrirse y mostrarme qué contenía.
Las preguntas y las dudas tiñeron el día a día. Y el peor de los dilemas fue qué hacer si no se abría.

Historias

Alzó la cabeza al sentir el leve roce del algodón en sus piernas. Era ella. Vestía aquella falda que tanto le gustaba y que se ponía para él un par de domingos al mes. Por eso la quería tanto, porque los pequeños detalles nunca se guardaban bajo llave, siempre revoloteaban entre sus manos y días.
Cuando miraba en sus ojos se sentía grande, fuerte y poderoso. Llenaba su corazón de energía y se proclamaba el hombre más afortunado en el mundo. Disfrutaba de esa mujer que tantos deseaban, pero que decidió regalarle, a él y no a otro, su sonrisa.
Y es que era tan bonita - pensaba cada vez que observaba el perfil de su mejilla y aquellas pecas revoltosas que recorrían su naricilla.
Detuvo de pronto sus pasos. Se aferró a su cintura y besó con pasión sus labios. Quién podría dudar de su amor si cuentan que ni el infinito fue capaz de separarlos.


22 ago. 2012

Almohada

Sólo nos encontramos por lo cómodo de tu hombro. Porque es impermeable y huele a cajón.
En negros en la mente, cuando buscas el Sol y las nubes son más fuertes, cuando las olas te empapan y te lleva la corriente, acudo a ti sin pedir por favor.
Y hoy no vengo a implorarte ni a ahogar mis arranques, vengo a que me arropes mientras duermo si, cuerpo en sueño, decido desnudarme. Mañana te lo agradezco con un poema de los de antes y un hombro ligero y nuevo, para que no te canses.

12 ago. 2012

12 de agosto

Guardo un puñado de recuerdos de mi infancia. La memoria no es lo mío, aunque no es necesario ser capaz de recrear cada momento de la vida para poder afirmar que se fue feliz. Y yo lo fui. Mucho. Tanto que en algunos capítulos creí morir por no espantar la risa.
Sonrisas muchas y desencadenantes tantos... Algunos fueron instantes fugaces, circunstancias puntuales que se imprimieron como anécdotas en mi historia. Otros, perennes - o eso llegué a pensar - sonrisas que acompañaron mi recorrido. Hasta que caducaron. Y un pedacito de mí, para siempre, se fue con ellos para descansar vencido.
Los envuelvo en una nube de besos. En piel cálida de manos que un día se despidieron, pero que jamás llegarán a separarse del todo. Sujeto el hilo de voz con fuerza.
Ese día me viste guapa y sí, me vestí con las olas con las que tú tantas veces disfrutaste vestido.


6 ago. 2012

Sábanas de humo

A veces las camas no sirven para soñar con mañanas de vida, sólo con pesadillas de hoy. Quién sabe cuántas sonrisas pueden surgir de un cuerpo que no es más que un suspiro, pero que se niega a desprenderse de todo aquello que fue.
De pequeñas porciones de vida pueden surgir torrentes de luz, aunque se coman la pila de unas vueltas de reloj.
No merece la pena destrozar las mejillas a base de sal cuando el destino decide ser inevitablemente nefasto una vez más. Pero cuál es la fórmula para no perder otro fragmento del corazón y dejar de preguntarse: ¿Por qué eres tan puta, vida?