28 feb. 2012

brocha



- ¡Cuántas pinceladas!
- No tantas. Esta esquina al pintor se le olvidó.
- ¿Por qué no te fijas en lo que hay, en lugar de en lo que no?
- Porque yo busco todos sin casis, para casis en todo ya estoy yo.

22 feb. 2012

De nuevo

Es cierto, amigo, que te tengo abandonado. No hay una micra de mentira en que hace tiempo que no sabes de mí. Puede que sea una mala señal, que la inspiración haya elegido otro dueño o que cayera rendida tras la incesante batalla con la pereza. Tal vez seas otro proyecto, entre tantos, que doy a luz en un impulso y luego abandono en la puerta de cualquier iglesia. Pero no. No es nada de eso. Simplemente decidí detener mi tiempo. Invertí mis días en des-esculpir estatuas y catedrales por pueblos de lluvia y viento. En ascender peldaño a peldaño hasta escuchar el tañer de las campanas de lugares donde la extranjera era yo. En acelerar el paso para no soltar la mano que lleva ya varios cientos de días escribiendo junto a mí, aunque a veces no quiera. Y, querido hombro abierto veinticuatro horas, te contaré con detenimiento todo lo que aprendí. Pero eso será en mi próxima visita. De momento, descansa de mí.

10 feb. 2012

Abono

Se marchita. Es el fruto de la humedad parásita. Dormida, espectante.
Brotes confiados resurgen algún lunes, empujados por el recuerdo de lo que, probablemente, nunca fue.
Entonces despierta. Lumia indómita. Y ahoga a los dispares con la banda sonora del rechinar de un tenedor.
Y a pudrirse otra vez.