16 abr. 2016

Sin maletas

Allá voy, con la maleta cargada de incertidumbre y el estómago en guardia preparado para el looping. Mientras aparecen ante mí mis adorados Campos de Castilla, pienso en que nada ocurre ni pronto ni tarde, sino cuando debía ocurrir. Por eso te encontré lejos de nuestro origen pero cerca de los nuestros. Para que siempre tuviéramos una gran historia compartida y un lugar coloreado en rojo por muchos en el mapamundi. Y es por eso que, mientras en el calendario transcurrían la estaciones, de un 19 a esta parte no conozco más que el verano.

Allá voy, y he perdido el equipaje donde guardé el «qué pasará». Porque da igual lo que pase, mientras en el billete aparezcan tu nombre y el mío.

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