16 nov. 2015

Lo que es

Hoy me siento extrañamente bien. Ocho días no son suficientes para que salte la reserva. Será porque el primer viernes en dos semanas promete llegar con fuerza, como lo hizo el incienso en el templo donde hasta el rey de los ateos combatía la emoción. Será ese susurro que es nana, o esas frases que pronunciadas suenan redundantes, aunque sean un estreno para el oído de quien sólo sabe oír. Será la sonrisa que escapa a golpe de secador o las ganas de que no queden rincones en Madrid ni oxígeno bajo las estrellas. Serán las gafas para vernos mejor o el sueño para oírnos peor. 
Y digo yo... A quién le importa lo que sea, mientras sea. 

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