27 oct. 2015

Otoño

El reloj confesará que llego tarde a la oficina una vez más, mientras el cielo se desahoga en Madrid y sus hormigas rugen en sus coches a ritmo de claxon. En mis cascos, Xoel López susurra historias sobre perlas ensangrentadas y en la acera un niño llora inútilmente que no quiere ir al lugar donde nos enseñan cómo debemos ser. Y así pasa la vida en otoño, bajo lluvia que hace la vida menos bonita cuando los charcos se forman sobre asfalto.

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