14 ene. 2015

Imprimir en escala de grises

Desde el primer momento supe que eras de ésos que son capaces de ver el aire entre los granos de arena y la belleza en los ojos de la muerte. Por eso te observé con gafas de sol, por si acaso deslumbrabas, y te toqué con guantes de látex por si ese optimismo tuyo era algo contagioso. Uno se acostumbra demasiado rápido a pintar de gris todas las flores como para permitir la entrada a un arco iris con poco más que un nombre. 

Comenzamos la travesía entre sofás, bares y almohadas. Entre museos sin cuadros, bibliotecas sin libros, teatros sin butacas y bandas sonoras ocultas tras el hilo musical. Con el dedo siempre bajo la mesa flotando sobre el botón de Eject, de donde nunca llegó a moverse.

Y entonces mis guantes rotos y tu optimismo en el buzón de voz.

2 comentarios:

  1. Voy a parecer repetitiva... pero de verdad me encanta lo que escribes... es sencillamente bello y natural... yo pienso que Tú eres así... Gracias por compartirlo!!

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