6 jun. 2011

Charcos de cristal

A tientas tienta a la tentación.
Pero a solas le asola la soledad. 


Pasea vestida con sábanas de agua por donde nadie pueda hacer ruido. Con pasos vacilantes y mirada perdida no sortea los charcos. Los aniquila impasible y rompen a llorar. Y con cada nuevo paso sólo reclama un susurro, una mano en el aire o el tímido aplauso del latir de un corazón. Pero no hay nada. Y no cesa su automatismo infinito, incansable, imperturbable. O eso quiere pensar. 


(No) le gusta cuando callas, porque estás (como) ausente.


2 comentarios:

  1. has roto con tu charcos los cristales más afilados de un agua que duele beber pero tienta con cada sorbo de poesía pura.
    es precioso, cristina.
    un besazo.

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  2. La lluvia algo traerá, seguro. O el sol del verano. Y, aunque sea preciosa la imagen de las sábanas de agua y los charcos llorando, nunca faltará una mano en el aire.
    O en los ensueños.
    Besos piratas!!

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