21 may. 2011

De oro

Contra siete vencimos nuestra propia batalla. Libramos la lucha sin más armas que un saco rebosante de horas y punteros de ratón. Y aunque no celebramos la victoria de esta guerra, sonreímos satisfechos, ilesos y orgullosos. No me hace falta ver cómo portáis una medalla para saber que sois los mejores. Mis mejores. 


Porque, digan lo que digan, "vivir la vida con el corazón, no tiene precio".

2 comentarios:

  1. Lo críptico, lo nebuloso, deja de serlo en la última frase. Sigo leyéndote.
    Un abrazo y felicitaciones.

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  2. Lo peor de vivir la vida con el corazón es que se puede quedar alguien con él y lo pierdas.
    Y yo suelo ser un tipo despistado y pierdo muchas cosas!!
    Gracias por compartir, amiga.
    Besos castos y lejanos!!

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