21 mar. 2011

De sábanas frías y olor a café quemado

Anocheció una vez más y las calles se vistieron de gala únicamente para sentirnos al caminar. Las catedrales se maquillaron de malva y frente a Grecia apareció un cine de cartelera inusual. Escribiste la tarde y la noche con exquisita perfección y  un simple trozo de tela con olor a primavera se instaló en mi armario para que nunca se borren las líneas que me dedicaste durante algunas horas. 
Me consuela saber que aún guardo infinitas cosas que enseñarte y que yo aún no he satisfecho ni la milésima parte de mi curiosidad. Que hasta la cebolla se antoja sabrosa si se saborea en mesa alta y que algún país nórdico, algún día, puede que nos llegue a observar.






Cómo no sentir que la cama se dilata al sentirse tan vacía.

1 comentario:

  1. "Como no sentir que la cama se dilata al sentirse tan vacía"
    Así nos sentimos los que tenemos algo que extrañar.. precioso mariposa!

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