16 ene. 2011

Stand by

 
Hoy me he propuesto dar vida a un nuevo texto con la esperanza de que los dedos marcasen el ritmo por sí mismos, como siempre lo hacen, al son de cada elemento que ronda y completa la maraña de ideas que tejen mi aún joven - o eso dicen - cabeza.


La búsqueda de un tema, un topic, un argumento que desgranar en esta víspera de triste lunes - triste domingo - no ha sido fructífera. El motivo no es que me declare insolvente de inspiración o de realidades que perfilar; la causa es que son tantos los conceptos que circulan por las autovías de mi consciencia que necesitaría días para desmenuzarlos todos. O tal vez no precise ni un milímetro de espacio por su banalidad y su escasa trascendencia. O tal vez sean tan relevantes que plasmarlos en el lenguaje de los mortales sería desmerecer su importancia real.

Escribo desde
La ciudad que solamente ofrece nieblas a través de la ventana.
Esta cárcel de las letras y la celulosa en la que no circula el aire puro.
Los deprimentes días que sólo despiertan deseos de un transcurso de los minutos más veloz.
Las teorías que se agolpan en mi memoria a corto plazo. A largo no, eso ya lo sé yo.

Maldito seas, Enero.



1 comentario:

  1. Terminando la entrada como la terminas, "Escribiendo desde esa ciudad que solo ofrece nieblas",creo que te equivocas al decir que la búsqueda no ha sido fructífera, eso es poesía.

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