2 jun. 2010

De cuando me siento cobarde... - o un miércoles como cualquier otro -

No voy a esperar, día tras día, a escuchar un sonido estúpido, monótono, que me recuerde que aún no has dejado de existir.
No soy capaz de acomodar mi culo en una de esas sillas escacharradas durante horas esperando que me despierte un chirriante pipipi.
Será por miedo. Tú, que me conoces, lo sabes. Curioso que me conozcas tanto, cuando ni siquiera nos hemos llegado a mirar. Se llamaba Miedo; no le hacían falta apellidos ni DNI.

Un día lo combatí... y gané. Pero en la posguerra, me lo ha dicho un pajarito, perderé. Así que, querido adversario, como yo no sé perder... me retiro.

1 comentario:

  1. Retirarse con una sonrisa en la cara es de sabios, pero que pierdas una batalla no significa que pierdas la guerra. Preguerra,guerra y posguerra siempre estarán ahí, así que mejor luchar aunque sea con un escudo y flechas de cartón.

    He vuelto :)

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