19 feb. 2015

El precio justo

Camina con las manos en los bolsillos y los cascos en modo cantautor. Su altura siempre le permitió mirar por encima del hombro del montón, aunque sus ojos siempre prefirieron admirar desde abajo. Y aunque nunca le inquietaron demasiado las ideas que llevaran su nombre, todo vaso termina por rechazar una gota.
Se cruzó con aquel rabillo del ojo que siempre se dilataba a su paso, pero no encontró reacción. Actualizó una y otra vez el contenedor de mensajes maldiciendo la tecnología, pero no había problemas de red. Y cuando se miró en el espejo descubrió que hasta el reflejo había decidido esfumarse aquel día. 
Qué era lo que ocurría. Tal vez su vida tenía una fuga por la que se había escapado el sentido, y todo el mundo sabe que hay seis sentidos y que sin cinco se puede vivir. Puede que su eterno inconformismo le hubiera llevado a ser la reina de las conformistas y que buscara, de pronto, la comodidad de cualquier sillón con vistas. ¿Y si la ambición ya no salía rentable con el cambio de divisa? 

16 feb. 2015

Altura

Hoy me disfracé y ya no era Carnaval.
Desempolvé la careta de la indiferencia y me la puse en cuanto supe que te vería una vez más, aunque solo fuera en alfabeto occidental. 
Egoísta como creo saber que eres conseguiste que dejase a un lado mi afición por la apariencia, el teatro y los escudos. Lograste - puede que sin quererlo, aunque siempre será más fácil culparte a ti - que corriera hacia tus prometedores brazos, para luego apartarte en el último segundo. Qué familiar me resulta el vértigo que corona este precipicio.
Y ni siquiera te giraste para observar mi caída. 
Por eso nunca supiste que jamás llegué a caer.


9 feb. 2015

Respuestas sin preguntas

Si alguna vez te preguntan, di que nunca nos conocimos,
que jamás aceptamos barco ni nos sacamos los colores.
Si alguna vez te preguntan, di que jamás nos cruzamos,
que no observaste mi nuca antes de olvidar mi nombre.
Si alguna vez te preguntan, di que no compartimos espacio,
y que el tempo de mi respiración nunca lo marcó tu mano.
Si alguna vez te preguntan, di que no existió el trato,
y que no conoces el truco de estar frente a mis párpados.
Y si alguna vez me preguntan, yo esconderé tu rastro.
Si alguna vez me preguntan, desempolvaré el verano.
Si alguna vez me preguntan...
lo que jamás será preguntado.