22 ago. 2014

Desinspiración

Algunas veces a las 7 la inspiración decide esfumarse, como un amante del que crees conocer el nombre y que sólo deja de recuerdo una nota sin futuro y con su olor. Esa mañana con migas de música en que tú habrías robado los lunares sólo para raptar aquella noche eternamente fugaz, aquellos besos con sabor a promesa que dejan resaca en la piel. Y cuánto odiaste siempre la miel y los rastros de sangre encendida. 
La inspiración se evapora, como lo hace el agua en la bañera en las tardes de sol en que te quieres querer. Se diluye como el azúcar de aquel café que nunca tomaréis, o el humo del cigarro que sólo compartisteis cuando el aire olía a demasiados grados. 
Y así sigue la vida, plagada de piscinas en las que nunca te bañarás y de comedias que jamás serán capaces de dibujarte una sonrisa. ¿Y quién quiere inspiración cuando no la necesita?