11 abr. 2014

La eterna búsqueda

Así es la raza humana. Siempre aspirando a la realización personal, a esa plena satisfacción que nos venden en las películas a 3,90€ un martes por la noche, a esa sonrisa estúpidamente feliz que se dibuja en cada esquina de un reportaje de París.
Y no. Porque en el fondo todos somos una Amelie a falta de cinco minutos de proyección. Porque puedes haber logrado el que un día fue tu sueño y darte cuenta de que una línea en negrita en un papel con foto no es lo que te hace meterte sonriendo entre las sábanas. 

Así es la raza humana. Eternamente insatisfecha. Y quejarse es gratis señores, mucho más barato que un psicólogo, igual que escupir líneas en un blog.