16 mar. 2013

Diario

¿Me echabas de menos? La verdad, suelo venir a verte cuando el negro es testarudo, cuando las nubes son tan densas que no existe rayo de Sol capaz de atravesarlas. Sí, tal vez sea egoísta, pero tampoco es fácil encontrar un paño de lágrimas y - la vida es así - te ha tocado.
Pero hoy no vengo a contarte días raros, relatarte experiencias agridulces o presentarte a personajes con máscara o un punzón. Hoy vengo a despedirme. No es para siempre. Tal vez, incluso, vuelva a verte mañana; pero lo haré desde un mundo en el que Shakespeare marca la pauta para narrar las historias. Yo seré la misma, de eso no cabe duda, pero no puedo decirte que mi vida también lo será. 
Y sí, la incertidumbre asusta un poco, pero aún más las ganas de subir peldaños, de experimentar, de utilizar la distancia como colchón sobre el que pensar y el cambio de hora como prisma para ver la verdadera importancia de cada motita de realidad. 
Echaré de menos muchas cosas y, sobre todo, echaré de menos a muchas personas. También habrá otras a las que tal vez abracé para despedirme y de las que no me acordaré. La perspectiva, qué buena es la perspectiva. Las necesidades y los sentimientos se aclaran cuando realmente se carece de forma de cubrirlos.
¿Ganas? infinitas. Mañana comeré el aire a cientos de kilómetros por hora y, antes o después, sabrás de mí desde una silla distinta, pero a través del mismo teclado. 

8 mar. 2013

Punto

Érase una vez un círculo diminuto. Tan diminuto, que hasta el nombre le venía grande. Nadie sabe por qué, comenzaron a llamarle "punto". Podría parecer insignificante, pero pocos círculos, por muy grandes que sean, tienen el mismo poder. Era capaz de desenvainar distintas espadas y, eligiendo filo y empuñadura, determinaba si una historia debía quedar en el aire, cuándo debía continuar o cuándo iba a ocupar un cajón del pasado. Tan poderoso era, que consiguió ser inmortal, y generación tras generación hizo de las suyas, jugando con las biografías de quien osaba - qué valientes - vivir.
Muy pocos consiguieron domarlo y - nuestro turno - ha ido a toparse con los más débiles de todos.


7 mar. 2013

Agua

Que las gotas de lluvia decidan suicidarse ante mí puede ser simple casualidad, o tal vez el tiempo no se rija por ciclos sino por empatías.

¿Egocéntrica?
Si ego = Sol = dos.

Las piscinas no son sólo para el verano.